sábado, 21 de diciembre de 2013

El hombre es un microcosmos

El hombre es un microcosmos, en el mismo ser del hombre hay como un resumen de toda la creación, del mundo material por ser material, y del racional por ser racional. San Ireneo dice que Dios hizo al hombre rey no solo de este mundo, sino también del de los ángeles. El hombre mismo es resumen de la creación.
Ireneo de Lyon (Padre Apostólico)

domingo, 8 de diciembre de 2013

¿A qué se refieren en Nueva Era cuando hablan de “energía”?

 

¿A qué se refieren en Nueva Era cuando hablan de "energía"?

"Algo", inmanente al universo, con lo cual uno puede ponerse en comunicación, abriéndose a ello, presente también en uno mismo

 

Algunos nueveranos (adeptos de Nueva Era) recorren el Camino de Santiago para apropiarse de la energía concentrada especialmente en varios de sus lugares. Cuando, en 1995, la artista Shirley MacLaine llegó a uno de ellos, san Juan de Ortega (Burgos), estuvo mucho tiempo contemplando el entorno mientras, ensimismada, exclamaba: "todo es Energía…, todo es Dios. Yo soy Dios". Según NE (Nueva Era), estamos inmersos en un mar energético, aunque no veamos la energía cósmica como el pez no ve el océano en el que nada ni su inmensidad. ¿Pero, qué se entiende por energía" en NE?
 
 
1. La energía física
 
¿De qué se compone el universo con sus más de cien mil millones de galaxias, cada una de ellas con unos doscientos mil millones de estrellas, de promedio? ¿De qué se componen todas las cosas y seres existentes: estrellas, cometas, planetas, rocas, mares vegetales, animales, el hombre?
 
Seguramente el lector estará pensando: "en primer lugar, de materia". Más aún, según los materialistas "en el universo hay materia y solamente materia". Nueva Era, al revés, afirma que el universo se compone de energía y solamente de energía.
 
La astrofísica[1] y la física cuántica o moderna han demostrado que asciende sólo al 4% la materia ordinaria, tanto la visible (estrellas, planetas, etc., y sus cosas) como la no luminosa ni visible, que, en su mayoría, se reduce a hidrógeno (el átomo más simple: un electrón que gravita alrededor de un protón) difuso entre las estrellas y entre las galaxias.
 
El resto es materia oscura o invisible (21%) y energía oscura (73%). Hay "campos" de energía invisible. Cuando queremos hablar por teléfono móvil, a veces exclamamos "no hay cobertura", o sea, estamos fuera del campo de las ondas telefónicas.
 
¿Alguien ve las ondas de radio, las televisivas, las microondas, los rayos infrarrojos, los ultravioletas, los rayos cósmicos? Aunque todos estos sean luz o radiación electromagnética, de esta sólo un 33% (1/3) es visible, es decir, las ondas ópticas de los colores (la luz natural y la artificial).

Además, "no sabemos qué es materia. Sí sabemos que no es materia" (Heisenberg, uno de los principales científicos del siglo XX), es decir, no algo "continuo, compacto, consistente y resistente" como la definió Aristóteles y nos la muestran los sentidos.
 
Pues toda la materia se compone de átomos, cuyo 99% es vacío, aunque no del todo vacío (presencia del bosón de Higgs, partícula demostrada en 2013 en el CERN, pero teorizada en 1964 por el británico Peter Higgs, Premio Príncipe de Asturias y Nobel 2013). El 1% restante corresponde a los electrones y sobre todo a los quarks, constitutivos de los protones).
 
Un átomo es una cienmillonésima parte de un centímetro. Si una naranja aumentara su tamaño hasta convertirse en la Tierra, los átomos de la naranja tendrían el tamaño de las cerezas.
 
 
2. ¿Nueva Era diviniza la energía física, un panteísmo físico?
 
Según la ciencia moderna, todo es energía. Si la energía electromagnética -la luz- se condensa un número muy elevado de veces, se transforma en materia, concretamente en los átomos más simples, los de hidrógeno, que son los más numerosos (75% del universo), luego en átomos de helio (dos electrones en torno a dos protones) -23%-. El 2% restante, deuterio (hidrógeno pesado) y litio. Son los surgidos tras el Big Bang antes de formarse las constelaciones y estrellas. Los 113 elementos restantes (carbono, uranio, oro, etc.) son derivados formados en las reacciones nucleares en el seno de las estrellas.
 
Nueva Era está influida por los avances de la ciencia moderna. Uno de los nudos de la red nueverana, que recubre ya toda la Tierra, la secta Vida Universal o Nuevo Retorno, fundada en 1974, oficialmente en 1987 en Würzburg (Alemania) con numerosos adeptos en Europa (más de un millar en España), América, etc., hace un traspaso literalísimo desde la física cuántica a lo divino en un sincretismo de impronta cristiana.
 
Pues afirma: "la base energética de toda la Creación: el Sol Central Primario y la corriente etérea, el éter, son el Dios impersonal, el Espíritu Santo", que consta de "dos fuerzas primarias", a saber, la "positiva y la negativa" al modo de "los dos polos de un imán, de una corriente eléctrica". A su vez "la partícula positiva" se compone de dos tercios y la negativa de un tercio de la Fuerza Primaria". Esta proporción está tomada de la física moderna, a saber, del elemento más diminuto de los conocidos hasta ahora: el quark compuesto de 1/3 (negativo) y 2/3 (positivo) de la carga de los protones. Pero Vida Universal no lo cree así, pues considera el quark como un reflejo de la constitución del Espíritu Santo (cf. El Dios personal e impersonal. ¿Quién o qué es Dios?, libro de la fundadora Gabriele Wittek; las palabras entrecomilladas en las pp. 30. 122 ss.).
 
Aunque, a primera vista sorprenda, NE tiene razón en la medida en que se acerca a la verdad, a la realidad. Pero no la tiene cuando niega la existencia de seres puramente espirituales. Reduce todo a energía, también a Dios, a los ángeles, a Lucifer, al alma o espíritu humano, a Cristo.
 
Jesucristo sería Dios solamente desde el instante en que, en el Jordán, habría descendido sobre Jesús de Nazaret no el Espíritu Santo, sino la "Energía cósmica" o "crística".
 
Los Testigos de Jehová escriben "espíritu santo" (minúscula inicial) porque, según sus creencias, no sería Dios, ni Persona, sino "una energía, una fuerza activa" (cf. su libro ESPÍRITU SANTO… ¡la fuerza tras el nuevo orden venidero!, pp.12-15).
 
No es que el universo -como el hombre- se componga de cuerpo visible y del alma invisible, como enseñan el estoicismo, Plotino, etc., sino que el universo entero y todos sus integrantes, especialmente la Tierra, son Energía y que esta es divina. Así lo físico se transforma en realidad metafísica, teologal.
 
Lo divino, entendido así, no es un ser personal, "alguien", ni "único", trascendente, capaz de juzgar, salvar o condenar, sino "algo", inmanente al universo, con lo cual uno puede ponerse en comunicación, abriéndose a ello, presente también en uno mismo.
 
3. Algunas manifestaciones de la energía nueverana: el ecologismo, los Métodos del Potencial Humano (reiki, taichí, etc.)
 
La ecología trata del entorno medioambiental y se preocupa de que sea adecuado para el desarrollo de la vida. Ha llegado a ser un movimiento de protesta contra los daños y alteraciones irreparables de la naturaleza (contaminación del aire y de las aguas, efecto invernadero, etc.).
 
NE ha dado un paso más, transformándola en ecologismo. Pues considera la Tierra como un organismo vivo, autoorganizado y, además, numinoso, divino, llamada Gaia (una de las designaciones de "Tierra" en griego), la Pachamama (indígenas americanos), la diosa Madre Tierra.
 
El ecologismo nueverano palpita en no pocas protestas ecológicas (los Verdes, Greenpeace). Parecen conceder menos importancia al hombre y a la mejora sensata de los medios de comunicación que a la naturaleza en su estado actual. Protestan contra la construcción de pantanos, carreteras, vías férreas, etc., por considerarla una especie de "sacrilegio" de la numinosidad de la Tierra (aunque, de cara al público, suene a oposición a la contaminación del ambiente, destrozo de la belleza del paisaje, etc.).
 
NE ha creado el clima propicio para la proliferación de innumerables Métodos del Potencial Humano: reiki, taichí ("ki" en japonés, "chí" en chino significan "energía"), yoga, Energía Humana y Universal, Meditación transcendental, Kryon, etc.
 
En ellos hay que distinguir su condición de psicotecnia y su ideología. Sus recursos psicotécnicos (ejercicios respiratorios, gimnásticos, etc.) suelen ser el anzuelo para que sus practicantes terminen por picar en su ideología de sectas de NE, generalmente con raíces budistas, hindúes y taoístas.
 
De todos o de casi todos puede afirmarse lo dicho por el Comité Doctrinal de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos en un documento sobre el reiki: "Carece de credibilidad científica", "es incompatible con la doctrina cristiana", y lo razona (cf. texto en InfoRIES 132 -2009- pp.1-18).
 
El panteísmo, vigente en el hinduismo desde el siglo VIII a. C., identifica lo divino, Átman-Brâhman, lo Uno Todo, con el prana, palabra sánscrita que significa la esencia del éter, elemento inmaterial y difuso por todo el universo y como su "alma" (= átman en sánscrito).
 
Por eso, en el hinduismo y en sus sectas, en el yoga y en tantos Métodos del Potencial Humano y en general en NE, los ejercicios de respiración diafragmática o profunda tienen una finalidad fisiológica (una mejor oxigenación de las células) y sobre todo, teologal, a saber, aspirar o respirar más y mejor lo divino para lograr el endiosamiento propio hasta en el plano fisiológico.
 
Hasta el siglo XX se creía que el éter llenaba todos los espacios vacíos moleculares e interplanetarios y que era necesario para la transmisión de las ondas electromagnéticas.
Pero la física moderna (Einstein, etc.) lo ha declarado innecesario e inexistente. ¿Por qué lo mantienen el hinduismo, el budismo, Nueva Era, etc.? Seguirá siendo una "creencia", pero incompatible con la ciencia.
 
 
4. ¿La Energía nueverana, realidad física o solamente intramental, creída?
 
La ciencia moderna entiende la energía (electromagnética, atómica, etc.) como algo "físico", no "metafísico", aunque no sea "material" en el sentido vulgar y de la física tradicional.
 
Los adeptos de NE a veces piensan así, pero no necesariamente ni todos. He visto a personas nueveranas abrazarse al tronco de algunos árboles, detenerse en determinados lugares del Camino de Santiago, realizar ritos a veces llamativos, etc., para apropiarse de su "energía cósmica".
 
Ya no es raro oír que alguien dice a otra persona: "voy a enviarte energía positiva" en clave evidentemente nueverana, en vez del católico: "voy a pedir a Dios por ti, por tus necesidades".
 
Más aún, el director del Instituto Gnóstico de Antropología de Burgos me reconocía que esta energía está concentrada también en el sagrario. Por eso visita las iglesias católicas y, aunque no cree en la divinidad de Jesucristo ni en su presencia real eucarística, mira hacia el sagrario con más intensidad que los católicos para apropiársela. Así sale enriquecido en armonía creciente consigo mismo, con los demás y con el universo al mismo tiempo que se siente capaz de irradiar paz, ilusión e influjo benéfico para los demás.
 
Si se les pregunta, suele comprobarse que no se trata de una energía física, sino metafísica, simplemente mental, que no se detecta por medio de los detectores Geiger-Müller o similares. Por lo mismo su existencia depende de la creencia o fe, con efectos a veces sorprendentes por la eficacia misteriosa de las fuerzas ocultas de la mente, así como de los vericuetos del subconsciente y del inconsciente, sin posible demostración científico-técnica en un extraño sincretismo o mezcolanza de religiosidad, credulidad, autosugestión, irracionalismo y física moderna.
 
Para adaptarse a la psicología infantil y no infantil, la pedagogía catequética ha tratado siempre de aclarar las creencias religiosas acerca de lo divino mediante similitudes y comparaciones tomadas de los fenómenos naturales. Parece lógico que ahora se intente hacerlo desde la física moderna en la medida de lo posible. Pero una cosa es eso y otra muy distinta e inadecuada pretender convertir la física en teología, en religión. Por mucho que se hubiera empeñado, ni Fidias habría sido capaz de tallar su Zeus con un pincel, ni con un cincel, aunque fuera el fidiano, Velázquez habría podido pintar Las Hilanderas.
 
 
Bibliografía complementaria: Pontificios Consejos de Cultura y Diálogo Interreligioso, "Jesucristo, portador del agua de la vida". Una reflexión cristiana sobre la "Nueva Era", Ciudad del Vaticano 2004; R. Bosca, New Age. La utopía religiosa de fin de siglo, Atlántida, Buenos Aires 1993; M. Guerra, 100 preguntas-clave sobre "New Age", Monte Carmelo, Burgos 2004; Idem, La evolución del universo, de la vida y del hombre. ¿El hombre, compuesto de cuerpo físico o material, cuerpo energético o inmaterial y alma espiritual? HomoLegens/Intereconomía, Madrid 2009; Idem, Diccionario enciclopédico de las sectas, B.A.C., Madrid 20135 (palabras budismo, ecología, energía, Energía Humana y Universal, Espíritu Santo, gnosticismo, hinduismo, jehovismo, Jesucristo, MacLaine, mana, Meditación transcendental, Nueva Era, panteísmo, Potencial Humano, prana, reiki, taichí, Vida Universal, yoga).



[1] Según la NASA conforme a los datos proporcionados por el telescopio de rayos X Chandra en órbita alrededor de la tierra desde 1999.
 
 
 

domingo, 10 de noviembre de 2013

Proyecto intenta descifrar el misterio del universo

 
 
Tras la búsqueda del oscuro corazón del cosmos

La energía oscura es como un mar sobre el cual navegan veleros hechos de materia oscura.

 

Solo conocemos el 4 por ciento del cosmos. El resto es energía y materia oscura.

Durante la última década, la noción de un nuevo universo –misterioso, violento y, sobre todo, oscuro– ha irrumpido en nuestra conciencia colectiva con el poder arrollador de una Marcha de las Valkirias. En efecto, los cosmólogos nos han dejado el cerebro adolorido con sus conjeturas acerca del extravagante comportamiento y composición del universo, que hasta no hace mucho desechábamos como producto de su febril imaginación. Y bien, he aquí que esas conjeturas han demostrado ser ciertas. Entonces, le pido al lector un ejercicio mental:

Abarque por un momento con su pensamiento todo lo que usted puede ver y palpar. Desde una estrella distante hasta una mota de polvo o una bacteria bajo el microscopio. Y ahora considere que todo eso junto, todo lo que sus ojos han visto, sus manos han acariciado y sus oídos han escuchado, no constituye más que el cuatro y pico por ciento del universo.

El resto –que está lejos de ser vacío– está dominado por dos elementos opuestos. Un agua y un aceite invisibles que se odian a muerte, uno queriendo desgarrar al otro, y ese otro queriendo protegerse. Y que se han convertido en el terreno más caliente, ansiado y exótico de la astronomía moderna: la búsqueda de la Materia Oscura y la Energía Oscura.

Legiones de 'cazadores de la oscuridad' de todo el mundo se esfuerzan por entender qué son estas fuerzas enemigas. ¿Estarán compuestas de partículas? ¿Serán ondas? ¿Un campo de energía? ¿Una propiedad desconocida del vacío mismo? ¿El efecto gravitatorio de un universo paralelo? ¿Están distribuidas uniformemente por todo el cosmos? Solo sabemos que ambas ejercen una profunda influencia en el universo visible. Presencia que incluso con nuestras herramientas más sofisticadas solo podemos inferir indirectamente por el efecto que causan en la materia que sí podemos ver.

Pero eso no ha detenido a quienes persiguen a estos dos fantasmas en las tripas electrónicas de toneladas de instrumentos en todos los frentes imaginarios: en el espacio, bajo el hielo polar, en aceleradores, en cuevas, en las partículas subatómicas del cosmos lejano, en las explosiones de estrellas y hasta en los ecos de la Gran Explosión, o Big Bang, hace 13.820 millones de años.

El esfuerzo más nuevo, con el magnífico nombre de Dark Energy Survey (Rastreo de Energía Oscura), inició operaciones oficialmente el 31 de agosto en Cerro Tololo, en Chile.

Es importante entender el oscuro corazón del cosmos porque el futuro de nuestro cuatro por ciento de propiedad raíz universal visible y palpable depende del desenlace de esta lucha entre titanes.

Materia oscura vs. energía oscura

La cosa es como sigue: la materia oscura –que en realidad es transparente, no negra– es una especie de pegante que une a las galaxias y todo lo que hay dentro de ellas. Lo hace por medio de la gravedad. Es como un imán que no deja que los grupos de galaxias cercanos salgan volando por ahí como rodachinas locas. No sabemos de qué está hecha, aunque hay especialmente dos partículas candidatas bautizadas como héroes de tiras cómicas: axión y neutralino.

Le debemos nuestra existencia a la materia oscura porque, al mantenernos unidos dentro de nuestros sistemas solares, actúa como un halo protector. Un manto amigable que ha preservado las condiciones para el surgimiento de la vida. De no ser por ella, su contrincante, la temible energía oscura, nos desgarraría como un trapo viejo, desmembrando los brazos de las galaxias y jugando a los bolos con los sistemas solares.

Y es que, hasta donde los expertos pueden entender, esta energía oscura es todo lo contrario de la gravedad. Es como un huracán constante allá afuera. Es un espacio 'salvaje', mientras que el nuestro, dentro de la mantita protectora de la materia oscura, es un espacio 'mansito'. Piense en una torta con pasas dentro del horno: la masa que crece con la levadura y el calor es la energía oscura. Las pasas son los grupos de galaxias, protegidos por la materia oscura. Pero esta levadura está expandiéndose cada vez más rápidamente, y la característica de esta formidable presión repulsiva es que cuanto más fuerte se pone, más rápido va: una cosa retroalimenta a la otra.

Eventualmente, predicen los cosmólogos, la expansión lo habrá repelido todo hasta el punto de que los telescopios de nuestros descendientes, por poderosos que sean, no podrán vislumbrar nada más allá de sus galaxias vecinas –las cuales sobrevivirán porque están agrupadas en torno al 'pegante' de la materia oscura–. Esta pelea de poderes entre los 'señores de la oscuridad' le confiere al universo una 'textura' que hemos ido comprendiendo poco a poco y que ha sido comparada con una esponja, un tejido mamario o una red neuronal, según a quien uno le pregunte. Los filamentos de esta red cósmica son donde se agrupa la materia oscura. Podrían concebirse como el andamiaje de esta sustancia, al cual se adosan los cúmulos de galaxias y toda la luz que vemos en el universo. Los huecos de la esponja son las regiones dominadas por la energía oscura. Esta es la arquitectura del universo.

Pero la más misteriosa del trío de oscuridades universales es la energía oscura (la tercera son los agujeros negros). Para finales de la década de los 90 a nadie se le había ocurrido formular la hipótesis de la existencia de este extraño fenómeno. Por esos días, el profesor Robert Kirshner, de Harvard, y su estudiante Adam Riess observaban las estrellas supernovas Tipo Ia. Lo curioso es que Kirshner estaba intentado medir la desaceleración del universo, porque en los años 90 todo el mundo pensaba que debía haber suficiente materia y gravedad para que la expansión se frenara gradualmente. Otros grupos lo hicieron también, y sus comunicados decían "se está desacelerando". Así que él tomó a sus viejas amigas las supernovas –es quizás el mayor experto en estas legendarias estrellas explosivas– y se dio a la tarea de medir esta desaceleración.

"Para nuestra sorpresa, los datos mostraron todo lo contrario. Nos decían que la supernova más lejana brillaba menos de lo esperado, y esto era consistente con un universo en expansión, pues significaba que la estrella se estaba alejando de nosotros. Cuando Adam me lo dijo, yo no le presté mucha atención. Asumí que había olvidado dividir la raíz cuadrada de pi o algo así, y que hallaría su error. Pero el error no se fue, así que tuvimos que tomar nuestros datos, cerrar los ojos y hacer el anuncio de que la expansión del universo estaba acelerándose en forma desbocada y que eso tenía que deberse a alguna fuerza desconocida. Fue una experiencia aterradora. ¿Y si estuviéramos equivocados?", me dice Kirshner en su acogedor rincón del Centro Smithsoniano de Astrofísica.

Pero no lo estaban. En el 2011, el Premio Nobel de Física les fue concedido a los pioneros de ese descubrimiento, específicamente al exestudiante de Kirshner Adam Riess, ahora en el Space Telescope Science Institute, de Baltimore; a Saul Perlmutter, del Lawrence Berkeley National Laboratory, y a Brian P. Schmidt, de la Universidad Nacional de Australia. Los tres expertos contribuyeron con su trabajo al llamado Supernova Cosmology Project.

Para Riess, la clave del misterio sobre la energía oscura podría estar en la gravedad. "Nunca la habíamos estudiado a través de todo el universo. Bien podría ser que no exista ninguna energía oscura, sino que sea un mal entendimiento sobre cómo es la gravedad", dice.

Tenemos entonces que hacernos a la idea de que la ciencia nos está mostrando que vivimos en un universo dinámico y complejo. Un universo que necesita ser explorado ahora que tenemos las herramientas perfectas, y ahora que las galaxias están aun lo suficientemente cercanas a nosotros para poderlas ver. En un futuro, la potente energía oscura nos habrá separado unos de otros. En ese sentido, nunca antes había sido tan urgente buscar planetas gemelos, mundos con vida o soles capaces de generarla antes de que se pierdan para siempre en la oscuridad del cosmos.

Cazadores de lo desconocido
Proyectos en curso para explorar la energía y la materia oscuras

Dark Energy Survey. A través de su Dark Energy Camera, de 570 megapixeles, montada en el telescopio Blanco de Cerro Tololo, en Chile, esta misión de cinco años comenzó a tomar imágenes de 300 millones de galaxias y 100.000 cúmulos de galaxias a 8.000 años luz de la Tierra. Objetivo: comparar estas grandes estructuras entre sí, para ver qué tanto se mueven con el tiempo a causa de la fuerza expansiva de la energía oscura.

Planck, 2009. De la Agencia Espacial Europea. Misión: entender cómo evolucionó el universo y qué le depara el futuro. Método: analizar los restos de la radiación que permeó el universo justo después de la Gran Explosión.

Telescopio espacial Euclid, 2020. De la Agencia Espacial Europea y la Nasa. Misión: hacer mediciones para la investigación de la energía y la materia oscuras. Método: mapear la distribución en 3D de 2.000 millones de galaxias.

Alpha Magnetic Spectrometer. Detector de partículas colocado en la Estación Espacial Internacional. Misión: detectar materia oscura y antimateria.

El Sloan Digital Sky Survey. Colaboración de instituciones para mapear la Vía Láctea, buscar planetas extrasolares y resolver el misterio de la energía oscura.

http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/ciencia/la-busqueda-del-universo_13173959-4

ÁNGELA POSADA-SWAFFORD
Periodista especializada en ciencia y autora de libros, artículos y documentales sobre ciencia, exploración y aventura.
Especial para EL TIEMPO
Miami.

martes, 29 de octubre de 2013

El cientifismo es el gnosticismo de nuestros días

«El cientifismo es el gnosticismo de nuestros días», afirma
El matemático y filósofo Olivier Rey, sobre el límite de la razón: «La ciencia moderna ha fracasado»
El matemático y filósofo Olivier Rey, sobre el límite de la razón: «La ciencia moderna ha fracasado»
El matemático y filósofo Olivier Rey denuncia el cientifismo como una nueva superstición
Actualizado 27 octubre 2013 
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Rodolfo Casadei / Tempi.it   
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«La ciencia moderna ha fracasado: ambicionaba darnos la verdad sobre la naturaleza; pero en cambio, nos ha alejado de ella».

Otra: «Ser racionales no significa considerar que la razón es competente en todo, sino reconocer que tiene sus límites».

Son dos de las ideas que plantea el filósofo y matemático Olivier Rey en su entrevista en Tempi.it.

Las traducciones que se retrasan
Todos los ensayos que verdaderamente vale la pena leer, todos los libros de ensayo extranjeros que no hay que dejar de leer, esos que están destinados a convertirse en un punto de referencia para todas aquellas personas que quieran debatir y profundizar sobre determinadas cuestiones, en Italia se traducen diez años después de su publicación, o más. 

El caso más clamoroso es el de Karl Popper, cuyo libro más importante, La sociedad abierta y sus enemigos,fue traducido casi treinta años después de su publicación en inglés. 

Itinerari dello smarrimento – E se la scienza fosse una grande impresa metafisica?
 (Itinerario del extravío – Sobre el papel de la ciencia en la absurdidad contemporánea) de Olivier Rey, traducido este año 2013 por ediciones Ares, diez años después de la publicación del original francés (Itinéraire de l'égarement. Du rôle de la science dans l'absurdité contemporaine), confirma cuanto dicho anteriormente.

Raramente se ha podido leer una crítica más lógica de la ciencia moderna, una confutación tan puntual de sus mitos, de su deriva ideológica, una manifestación tan lúcida de sus contradicciones y sus límites. 

Pero los lectores italianos que no dominan la lengua de Victor Hugo han tenido que esperar hasta este año para leer pasajes como éste: 

- «Las estructuras matemáticas que la ciencia de Galileo empieza a sacar a la luz se presentan como la verdad del mundo. Esas, sin embargo, sólo revelan su esquema. Durante el progreso científico, los perfumes se han convertido en moléculas que se fijan en los receptores sensoriales de las paredes nasales; los colores, en una excitación selectiva de las neuronas visuales según la energía de los fotones que inciden en ellas; los sonidos, en ondas elásticas que hacen vibrar las membranas del oído interno. Perfumes que no huelen, colores sin color, sonidos mudos, que tal vez se responden mediante la común excitación de alguna sinapsis dentro del cerebro. La familiaridad con el mundo no es máxima, es nula. La razón es simple: habitar una casa no es hacer una medición precisa, ni conocer los principios de construcción de la misma. Es vivir en ella».

Rey es un matemático y filósofo. Entró en 1989 en el CNRS (el equivalente francés al CERN [o el CSIC en España]) en la sección matemática, y en 2009 pasó a la sección filosófica. 

Escribe sobre filosofía de la ciencia desde su posición de científico: sabe todo sobre algoritmos, derivadas y el resto del "alfabeto matemático del mundo", como también sobre las exigencias de la neurobiología y la genética



Domina también los dogmas de la tecno-ciencia porque ha crecido con ellos. Ha enseñado Matemáticas durante quince años antes de enseñar filosofía en la Universidad París 1.

Esta es la razón de su enfoque sin ese temor reverencial a la criticidad de la ciencia modernaque, desde sus páginas, se explica cómo ese gran logro:

- que prometía revelar a los humanos la verdad y, en cambio, ha producido abstracciones; 

- que aseguraba la libertad y, en cambio, ha regalado el determinismo absoluto; 

- que promovía la autonomía y, en cambio, elimina al sujeto mediante su objetivación; 

- que prometía una humanidad más fuerte y poderosa gracias a la tecnología y, en cambio, junto al poder, ha creado, con las armas nucleares y químicas en particular, y la contaminación y la degradación ambiental en general, las premisas para la autodestrucción del planeta.

La conclusión es despiadada: hoy disponemos de mucha más información que en el pasado, pero no poseemos más conocimiento; somos más ricos, longevos y poderosos, pero no sabemos más sobre el sentido de la vida. 

Y todo ello no sucede por la inadecuación del esfuerzo científico, o porque el camino del progreso es muy largo:el problema es la esencia misma de la ciencia moderna.

Como ha dicho el mismo Rey presentando su libro en el Meeting di Rímini: «Cuando aparece la ciencia moderna, un cierto número de personas se entusiasma: ¡finalmente podremos, con el estudio matemático de la naturaleza, descubrir el verdadero método para estudiar la naturaleza y, por tanto, para orientarnos en la vida! Sin embargo, el estudio de la naturaleza puede contribuir a orientarnos en la vida solamente si se reconoce a la naturaleza su valor moral, sólo si esta naturaleza es un cosmos. Ahora, por principio, la ciencia moderna desnuda a la naturaleza de todo valor moral, pues no tiene interés en ésta en cuanto tal: de ella sólo le interesan sus estructuras matemáticas. Sus estructuras ciertamente pueden ayudarnos a manipular la naturaleza, pero no pueden decirnos absolutamente nada sobre lo qué debemos hacer. Y esto, repitámoslo, no es debido al hecho de que la ciencia aún no está suficientemente desarrollada, sino a la esencia misma de la ciencia moderna».



- Profesor Rey, en su libro usted describe el itinerario del extravío de la ciencia moderna. Pero la mayoría de los europeos cree ver más bien el triunfo de la misma: la ciencia es poderosa y da su poder a los seres humanos. La gente tiene fe en la ciencia, del mismo modo que antes tenía fe en Dios. Incluso se espera la vida eterna, hoy, como uno de los éxitos tecno-científicos. ¿Qué significa, entonces, que la ciencia se ha extraviado?
- Mi crítica no concierne a la ciencia como tal, sino al lugar que ocupa en el mundo y el pensamiento modernos. El problema no es la ciencia, sino el hecho de que tiende a captar en su beneficio un cierto número de expectativas espirituales que, por definición, es incapaz de satisfacer. 

»En Europa el interés científico por la naturaleza ha nacido del hecho de que ésta era vista como una creación divina. El estudio de la naturaleza era un modo de dar gracias al Creador y de aprender algo sobre Él. Pero, poco a poco, la ciencia se ha hecho autónoma, y se ha desarrollado independientemente de toda preocupación espiritual. 

»Hablo de extravío porque al inicio se dedicaron muchas energías a la ciencia precisamente porque se le reconocía un valor espiritual, pero el modo cómo se ha practicado ha eliminado este aspecto espiritual. 

-Gracias a las matemáticas entendemos muchos acontecimientos del universo. ¿Por qué critica Usted la "matematización" de la naturaleza?
-También en este caso, no es la "matematización" de la naturaleza como tal lo que causa el problema, sino el hecho de que este enfoque tiende a convertirse en exclusivo, desvalorizando cualquier otro enfoquede la naturaleza en cuanto no científico. 

»La "matematización" nos permite adquirir una cantidad de conocimientos que no serían accesibles de otra manera, pero impide acceder a otros, de otro orden, igualmente importantes. La ciencia moderna ambicionaba darnos la verdad sobre la naturaleza; en cambio, nos ha alejado de ella. Para explicarme haré una comparación:conocer a alguien no significa sencillamente conocer su peso, su altura, su edad y sus otras medidas, incluidos los test cardiacos y respiratorios que se realizan en un laboratorio. Conocer a una persona es otra cosa. Como puede Usted ver, hay formas de conocimiento distintas de los de la ciencia moderna

-Precisamente usted dice que la ciencia moderna ha desarticulado al sujeto humano, destruyendo su libertad moral y espiritual. El hombre se ha convertido en el resultado de fuerzas anónimas. La ciencia moderna ha cambiado la libertad humana por el poder. Parece ser que a la mayoría de la gente ya le va bien que esto sea así.
-Sí, existe esta tendencia a decir que gracias a la ciencia y a la técnica el hombre es cada vez más poderoso. Perohay que distinguir entre "el hombre" y "los hombres". El creciente poder del hombre camina paralelo a la creciente impotencia de los hombres. La expresión "el progreso no se detiene" es angustiosa: da la idea de algo imparable y fuera de control. Así, la relación con la ciencia se ha convertido en algo ambiguo: estamos fascinados por todo lo que la ciencia y la técnica permiten realizar, pero al mismo tiempo nos damos cuenta de que cada persona es arrastrada, individualmente, por un proceso que nadie consigue guiar.

- Usted distingue muy claramente entre la ciencia antigua, que buscaba la verdad, y la ciencia moderna, que sólo aporta conocimientos exactos. ¿Prevé Usted una vuelta a una ciencia más cercana a la antigua, es decir, fundada sobre la fe en un orden cósmico? ¿O más sencillamente quiere apartar a la ciencia de la posición en la que se ha colocado indebidamente? ¿Cuál es entonces la posición justa?
- Creo que lo primero que se debe hacer es colocar a la ciencia en su justo lugar, que es ciertamente el de una realidad capaz de darnos conocimientos que sólo ella puede darnos, ayudándonos a manipular la realidad; pero no es el de decirnos lo que debemos hacer, o hacer que la naturaleza nos sea más familiar. 

»En segundo lugar, quisiera que al lado de esta ciencia existieran otras prácticas científicas, más cercanas a las del mundo antiguo, que no estén orientadas a la manipulación de la naturaleza, sino a su conocimiento directo mediante una experiencia directa.

- En el libro usted intenta explicar por qué para algunos biólogos es tan importante demostrar que el hombre es sólo una máquina neuronal cuyo objetivo es garantizar la supervivencia de sus genes, y a qué aspiración común responden, por una parte, el amor-pasión y, por otra, la ciencia moderna.
- Sí, muchos biólogos modernos y contemporáneos se declaran monistas, es decir, para ellos no existe nada más que la materia. En realidad son unos dualistas empedernidos que han roto hasta tal punto el vínculo entre espíritu y materia que no se dan cuenta de que lo que les permite decir que todo es materia es exactamente el espíritu, el suyo, totalmente externo a la materia. 

»En el mundo hodierno por una parte se sostiene que, basándose en la visión científica, todo está determinado y, al mismo tiempo, según una visión del mundo voluntarista, se dice que todo está sometido a la voluntad. De hecho, el cientificismo es el gnosticismo de nuestros tiempos. 

»Pero los antiguos gnósticos pensaban que el espíritu tenía que evitar el mundo material, que era malvado, mientras los gnósticos modernos piensan que gracias a la ciencia y a la técnica es posible someter completamente el mundo material a la voluntad.Como puede usted ver, el determinismo y el voluntarismo son las dos caras de la misma moneda. 

»En cuanto al terreno común entre el amor pasional tipo Tristán e Isolda y la ciencia moderna, ese consiste en una cierta forma de nihilismo: la abolición de la persona. En el amor pasional la persona desaparece en la fusión amorosa; en la ciencia, la abolición de la persona se realiza con su absorción en un funcionamiento mecánico

»A partir de la época moderna el amor pasional está considerado como la forma más alta del amor. Pero sabemos que no es así. Los griegos ya tenían cuatro términos diferentes para definir cuatro tipos distintos de amor, y en la Deus Caritas est Benedicto XVI explica que no se debe rechazar el eros, la pasión amorosa, sino que éste debe abrirse a otras formas de amor. Eros es una vía hacia ágape.

-Hacia el final del libro Usted escribe que «el hombre decae en la medida en que disminuye su vocación, que es la acogida del misterio esencial de cada cosa, y de sí mismo. El verdadero progreso es avanzar en el misterio, mejoría del alma». ¿Qué significa?
- Me refería a lo que expresa Pascal cuando escribe queel último paso de la razón es reconocer que hay una infinidad de cosas que se le escapan. Por tanto, ser racional no significa considerar que la razón es competente en todo, sino reconocer que tiene sus límites. Y éste es el motivo por el que no hay oposición entre razón y Misterio, entre razón y fe, porque ser verdaderamente racionales y razonables significa entender que la razón es soberana en su orden, pero que no lo es en otros órdenes.

-El último párrafo del último capítulo lleva el título "Esperando a Godot", y pide al hombre «dar un paso de lado». ¿Qué significa?
-Vivimos en un mundo que nos da muchísimas libertades, pero tenemos la tendencia a olvidar que hay libertades muy reducidas: a menudo estamos obligados a elegir sólo entre cosas del mismo orden. Por ejemplo, cuando vamos al supermercado tenemos tantísimos productos que podemos elegir. Pero el hecho de ir al supermercado se ha convertido en una obligación, no tenemos otra elección si queremos comprar productos alimentarios. Por tanto, la aparente libertad puede ir paralela a una forma de ausencia de libertad. El "paso de lado" sobre el que escribo consiste en volver a proponer la cuestión de la libertad en ámbitos donde ya no se plantea. 

(Traducción de Helena Faccia Serrano