miércoles, 28 de noviembre de 2012

Aclaraciones del Padre Alfonso Llano

Aclaraciones
 
 
14 julio 2012
 

Dos artículos recientes han causado desconcierto en algunos lectores, que me piden que les haga alguna aclaración. La hago gustoso.

El primero lleva por título 'Me duele la Iglesia'. Llovieron los mensajes, las llamadas telefónicas, los comentarios de palabra y escritos, como con ningún otro artículo de mi adolorida columna. Buena señal de que aumentan los lectores, unos contentos y agradecidos por la orientación que encuentran en ellos; otros, desconcertados, perplejos o con marcado disgusto.

Aclaro: quienes me vienen leyendo desde años atrás son testigos de mi amor incondicional a la Iglesia católica, porque en ella encontré a Jesucristo, sentido último de mi vida y razón de ser de mi añeja existencia. Aquí anclé y aquí permaneceré -así lo espero- hasta el último suspiro. Y porque la amo me duelen sus falencias, que puse de relieve en dicho artículo y que escandalizaron a más de un lector. Lo repito con sinceridad y grande amor: me duele la Iglesia, me duelen sus miserias antiguas y recientes. Recientes, como la poco feliz encíclica Humanae Vitae, sobre la regulación de la natalidad, y como los dolorosos y nunca bien llorados casos de pedofilia, que afean el rostro de la Iglesia. Reconocer sus miserias hace grande a la Iglesia, como lo hizo varias veces el carismático Juan Pablo II. Esta franqueza fue lo que gustó a tantos lectores de la columna de marras, lectores provenientes de fronteras cercanas y lejanas de la Iglesia, como masones, ateos, anglicanos, agnósticos y otros muchos que se habían alejado de la Iglesia y que ahora vuelven a mirarla con simpatía.

Quede, pues, claro: amo a la Iglesia católica porque en ella encontré a Jesucristo y me duelen sus miserias, porque es mi madre y la quiero humana y sensata: no de espaldas a la realidad.

Y esta coyuntura me da pie para ocuparme de otro artículo, también mal entendido por algunos lectores, sin mala voluntad, por supuesto: '¿Qué quiere decir cristiano?'. La inspiración para esa columna me vino con la lectura de la presentación que le hace el teólogo español José Antonio Pagola a su último libro: El camino abierto por Jesús. Dice así: "Por desgracia, tal como es vivido hoy por muchos el cristianismo (entiéndase la Iglesia católica), no suscita "seguidores" de Jesús, sino solo "adeptos a una religión". No genera discípulos que, identificados con su proyecto, se entreguen a abrir caminos al reino de Dios, sino miembros de una institución, que cumplen, mejor o peor, con sus obligaciones religiosas".

Pagola y, por supuesto, mi persona no estamos en contra de la Iglesia. Sería una equivocada lectura de la presentación del libro del teólogo. Se trata de llamar la atención de algunos católicos que se quedan con la Iglesia sin llegar a Jesucristo. Vale aquí el conocido eslogan 'A Jesús por María': quien se queda con María no entiende la fe católica. El papel de María en la Iglesia es el de llevarnos a Jesús. También vale el eslogan 'A Jesús por medio de la Iglesia'. No faltan piadosos cristianos que se quedan con la Iglesia y olvidan a Jesús. Tal conducta constituye todo un desacierto y un grave desenfoque de la fe católica. Un ejemplo bien claro de lo que decimos es el de aquellos que se preocupan más por rendirles culto al Papa y a los hombres de Iglesia que al mismo Jesucristo. O la de aquellos templos en los que el personaje central lo ocupa una gigantesca imagen de María, como en la catedral de Popayán, y a Jesucristo le dedican una pequeña y discreta imagen.

Nota: aprovecho la oportunidad para agradecer los múltiples mensajes recibidos con motivo de esos dos artículos y me excuso de no responderles, dado su gran número y la falta de tiempo. Estoy preparando un curso sobre la Oración del Cristiano, que dictaré los martes, por la mañana y/o por la tarde, a partir del 14 de agosto. Informes: 5403993 y 6405011, en horas de la tarde. Gracias.

Alfonso Llano Escobar, S. J.

domingo, 28 de octubre de 2012

«Café con Dios», un bar donde se puede leer la Biblia, rezar y hasta confesarse

 
Iniciativa de miembros de la Renovación Carismática
Nace en Argentina «Café con Dios», un bar donde se puede leer la Biblia, rezar y hasta confesarse
Está ubicado en Córdoba, en la calle Obispo Trejo, y otra de las particularidades es que los platos y menús tienen nombres religiosos como los "10 Mandamientos".
Actualizado 9 octubre 2012
 
Un grupo de feligreses católicos pertenecientes a la Renovación Carismática montaron en pleno centro cordobés un bar muy particular en el que la temática es la religión.

"Café con Dios", se ubica en la calle Obispo Trejo 29, a metros de la Iglesia Santa Catalina, y en él se puede ordenar cualquier producto clásico de un bar, pero de una forma especial: los platos tienen nombres que hacen referencia a pasajes bíblicos de la historia del catolicismo.

Por ejemplo, si uno quiere ordenar un simple tostado de jamón y queso, debe pedirlo con su respectivo nombre: "Amarás a Dios, sobre todas las Cosas".

El local cuenta con una variada oferta en cafetería, la que se denomina "de los 12 Apóstoles". Si uno pide un "Juan", quiere decir un café en jarro, o "Pedro", que es un café cortado.

La iniciativa, según relató a Cadena 3 Ricardo, uno de sus empleados, nació del sueño de uno de sus siete socios, miembros de la renovación carismática de la parroquia Santísima Trinidad.

"La idea es que cuando la gente ingresa, encuentre tranquilidad. Muchas personas vienen y leen la biblia durante horas", aseguró.

Ricardo, además puntualizó que el local, es su piso superior, cuenta con una sala con capacidad para 25 personas en la que, mediante reserva previa, pueden celebrarse reuniones del tipo religiosa y hasta confesarse con un sacerdote.

"Suele haber sacerdotes que confiesan en una mesa. Es más una confesión informal, pero vale", indicó.

Por otro lado, sostuvo que el local es visitado por turistas y hasta representantes de otras religiones como judíos, musulmanes y evangelistas.

"Hay murales en los que figuran los integrantes del Comipaz, o sea, no nos olvidamos de nadie. En otros, están todas las imágenes de los santos. Por eso, se dan cuenta que nos acordamos de todos", agregó.

"Café con Dios" abre sus puertas de lunes a viernes de 8 a 23; sábado, de 8 a 24; y domingos, de 15 a 24.

"Lo que nació como un sueño, es una realidad", culminó Ricardo.

Fray Nelson Medina / Anselm Grün

Fray Nelson Medina

Piden cuidar contenidos en medios católicos que difunden enseñanzas de Anselm Grün

Fray Nelson Medina / Anselm Grün
Fray Nelson Medina / Anselm Grün

BOGOTÁ, 24 May. 12 / 04:05 pm (ACI/EWTN Noticias).- Fray Nelson Medina, sacerdote dominico colombiano, pidió un mejor control del contenido en los medios de comunicación católicos en su país, ante la reciente presentación en un canal local del monje benedictino Anselm Grün, cuyas enseñanzas son contrarias a la doctrina de la Iglesia.

En un artículo titulado "Que ya no nos confunda más Anselm Grün", el fraile dominico criticó que en el canal Cristovisión, cuyo slogan es "el canal de la Iglesia" se haya dado "amplio espacio a toda la agenda de Grün en Colombia. Es algo que lamento y lamentaré en público, porque el daño se hizo en público".

"El mismo canal ha publicado videos que nos ayudan a precisar qué tipo de daño puede venir de una persona tan culta, tan amable, con un lenguaje tan respetuoso y un tono de bondad tan cercano y cálido. No digo que sea una persona hipócrita; eso sólo Dios lo sabe. Digo que su apariencia cautiva pero su enseñanza desvía, o por lo menos no apunta con decisión en la dirección de la fe de la Iglesia".

Durante su permanencia en Colombia entre el 13 y el 15 de abril de este año, Anselm Grün también participó en diversas actividades organizadas por la editorial católica San Pablo, una de las principales promotoras de sus textos en Iberoamérica.

En su escrito, Fray Nelson criticó los errores en la enseñanza del monje benedictino Anselm Grün, y manifestó que ve en este "un caso de lobo con piel de oveja".

"En el planteamiento de Grün, la fe queda reducida a una 'fuerza interior', de modo que el gran consejo para superar las crisis es este: 'Confía en tu fuerza interior'. No veo yo distancia alguna con el gnosticismo típico de la Nueva Era", señaló el sacerdote colombiano.

Fray Nelson recordó que estos errores doctrinales lo llevaron a exhortar a muchas personas a que no asistan a las actividades programadas en Colombia durante la visita del monje benedictino, a mediados de abril de 2012.

En su blog, el dominico también criticó la errada enseñanza sobre sexualidad de Grün, y cuestionó que "si una persona con la influencia de Grün dice: 'Debemos evitar ver la homosexualidad como un pecado,' ¿qué consecuencias tiene eso, cuando es clara la agenda del lobby gay en tantos de nuestros países?".

"En el momento en que Colombia debate la adopción de niños por parte de parejas homosexuales, ¿se puede traer a un autor que claramente niega lo que enseña la Iglesia?".

Para el sacerdote colombiano, "en asuntos tan serios como la sexualidad humana o la historicidad de la carne de Cristo no se espera que tengamos un acuerdo 'general' con la Iglesia. Se espera de ti, Anselm, que seas claro en proclamar la verdad del que murió en la cruz para perdón de nuestros pecados".

Fray Nelson subrayó que lo que enseña el monje benedictino sobre el diablo y sobre los demonios "no es la enseñanza de la Iglesia", pues "según Grün, uno debe aprender a tener 'paz' con esa parte oscura de uno mismo".

"Es decir: el mal no es para vencerlo sino para aprender a negociar y convivir con él. Según él, el pecado es algo que siempre va a estar, y lo que yo debo lograr es que los enemigos se vuelvan amigos, algo así como que están pero sin poder".

En comunicación con ACI Prensa, el dominico señaló que la actitud permisiva de editoriales y medios católicos que difunden el pensamiento de Grün se debe en parte a "ingenuidad y en parte fruto de la lentitud con que la Iglesia se pronuncia de manera oficial sobre autores tan ambiguos".

Fray Nelson también explicó que la facilidad del monje benedictino para ofrecer sus herejías a los lectores católicos se explica tanto en falta de formación de los fieles como en la buena dialéctica del monje alemán.

"La formación media del lector católico es menos que pobre, y sus necesidades emocionales y psicológicas son enormes. No hay muchas respuestas en la Iglesia como tal, para el católico promedio, que sólo ve templos fríos y misas anónimas. El tono cálido y el interés por el sujeto como tal son demasiado atractivos", señaló.

El dominico también relacionó los escritos de Anselm Grün con los del fallecido jesuita Anthony de Mello, que fueron sancionados por la Congregación para la Doctrina de la Fe, "y en menor grado se puede ver una conexión con el tono pelagiano de algunos autores de la teología de la Liberación".

Fray Nelson no descartó la posibilidad de que en editoriales y librerías católicas existan otros textos que no se adecúen al Magisterio de la Iglesia.

Para leer el artículo completo de Fray Nelson, ingrese a: http://fraynelson.com/blog/2012/05/02/anselm-grun/

 

jueves, 6 de septiembre de 2012

Una grieta en la fuerza de la gravedad

Una grieta en la fuerza de la gravedad

Numerosas han sido las personas que caen en la superstición por el rigor racional de no creer lo que no pueden ver, llegando a rayar a veces en lo ridículo.

04/09/12 8:51 PM 

Juan Antonio Ruiz

Juan Antonio Ruiz

Sacerdote, LC


Esperaba el abrazo de la muerte tumbado en la cama. A su lado sólo le franqueaban Catherine y John Conduit. Éstos le sugirieron, en un momento dado, llamar a un sacerdote y el moribundo, en lo que fue tal vez su acto más significativo antes de morir, dijo sólo una palabra: No. ¡Cuántas veces se repite esta escena sin que, por desgracia, nos impresione! Pero el hecho de que el moribundo no fuera otro que el gran físico inglés Isaac Newton, hace aflorar inmediatamente el estupor.

Muy consciente de ello era Richard S. Westfall al escribir su bien documentada biografía «Never at rest. A biography of Isaac Newton» («Sin descanso: una biografía de Isaac Newton») (Cambridge University Press, 1980). A través de sus líneas se puede tomar nota de esta personalidad única. Sin embargo, quisiera fijarme en un aspecto que pocos resaltan de Newton y que Westfall pone a la luz: la pérdida sistemática de sus raíces cristianas y la caída lógica e irreversible en la superstición, consecuencia inmediata de la pérdida de la fe.

Newton no era sólo matemático y físico. Tuvo numerosas incursiones en el campo de la filosofía y la teología. Para poner un ejemplo, baste mencionar una de sus tesis en la que comentaba que todas las religiones antiguas tenían su propia teología, que él llamaba «teología astronómica». En su obra Theologiae gentilis origines philosophicae («Los orígenes filosóficos de la teología de los gentiles»), Newton afirma lo siguiente: «No se puede creer, por otra parte, que la religión comience con la doctrina de la transmigración de las almas y con la adoración de los astros y de los elementos: existió, en efecto, otra religión más antigua que todas éstas, una religión en la que un fuego de sacrificio ardía perpetuamente en el interior de un lugar sagrado. El culto a la diosa Vesta fue el más antiguo de todos». Para probar esta afirmación, Newton comenta que cuando Moisés colocó en el tabernáculo un fuego perpetuo, restauró el culto originario «purgado de todas las supersticiones que habían sido introducidas anteriormente». Éste era el culto practicado por Noé y sus hijos, y Noé lo había aprendido de sus antepasados. Era el culto auténtico instituido por Dios. En otras palabras, lo que Newton está diciendo era que la verdadera religión era la pagana.

Pero Newton no llegó a esto de la noche a la mañana. Antes, había negado la Trinidad y la divinidad de Cristo. En uno de sus cuadernos de apuntes puso la voz De Trinitate («Sobre la Trinidad»), llenando nueve páginas enteras de comentarios. Mientras escribía, poco a poco se hizo camino en él la convicción de que la herencia de la Iglesia primitiva fue adulterada por un fraude gigantesco, comenzando en el siglo IV y V, con Atanasio y sus discípulos. En el centro de este fraude estaban las Escrituras, que Newton creyó que fueron alteradas para sostener el Trinitarismo. De esta manera, Newton se nos muestra como un auténtico arriano.

Negando la Trinidad, Newton rechaza también la divinidad de Cristo, que pasa a ser un profeta como Moisés, mandado entre los hombres para recordarles cuál era el estado originario y auténtico del culto a Dios, del que ya hemos hablado antes. De hecho, un título de uno de sus libros rezaba así: «Cuál era la verdadera religión de los hijos de Noé, antes que fuese corrompida por la adoración de falsos dioses. La religión cristiana no es más verdadera de aquélla, ni se ha corrompido menos». De esta manera puede concluirse que el trinitarismo, con su impulso a la adoración de santos y mártires, así como la adoración de Cristo como Dios, asumía para Newton un nuevo y definitivo resultado. ¿Qué era sino la última manifestación de una tendencia universal de la humanidad a la superstición y a la idolatría? Pero esta superstición que atribuía a los «trinitarios» tocaría las puertas de su corazón muy pronto, pues ya el alma se le agrietaba y rompía a pedazos.

En julio de 1672, apenas seis meses después de que la Royal Society le hubiera descubierto como un extraordinario estudioso en el campo de la óptica, él le escribía al secretario de laRoyal Society llamado Oldenbourg diciéndole que muy difícilmente podría seguir con otros experimentos con el telescopio, «pues deseo continuar con otros argumentos». Era tal la obsesión, que obligó a Newton incluso a interrumpir un tratado general sobre los colores, pues aquellos argumentos, según el físico inglés, «absorben actualmente todo mi tiempo y todos mis pensamientos». ¿De qué se trataba? No era otra cosa que la alquimia. Lo raro en Newton era que, en vez de empezar a estudiar la alquimia y terminar llegando a un estudio serio de la química, fue totalmente lo contrario: empezó a estudiar la química y terminó en la superstición absoluta de la alquimia.


Diseño de la piedra filosofal diseñada por Newton

(aparecido en Never at Rest. A biography of Isaac Newton; Westfall, Richard, por cortesía de la Babson College Library).

Algunas de las afirmaciones del Newton alquimista nos dejan estupefactos: la piedra está compuesta de cuerpo, alma y espíritu, según la tesis del alquimista Effarius el Mónaco; los metales vienen generados y corrompidos en las vísceras de la Tierra; el magnesio (también llamado Icono verde, promoteo o camaleonte) es andrógino y de tierra virgen y verdeante, en la que el sol no ha hecho penetrar jamás sus rayos, aunque es su padre y la luna su madre.

Al morir, se descubrió que su biblioteca estaba repleta de libros de alquimia, como elTheatrum chemicum, muchos documentos alquímicos que recibía y copiaba de su puño y letra, entre los que se pueden leer Regimen per ascensum in Caelum & descensum in terram(«Dirección para un ascenso al cielo y un descenso a la tierra»), Conjunctio et liquefactio(«Unión y fundición»), Multiplicatio («multiplicación»); en total el diez por ciento de todos sus libros.

Él lo resumió así: «la alquimia no tiene nada que ver con los metales, como piensa el vulgo ignorante… Esta filosofía no es de aquellos que tienden a la vanidad y al engaño, sino a la ventaja y edificación, pues procura, en primer lugar, el conocimiento de Dios y, en segundo lugar, el modo de encontrar la medicina en las creaturas. Su fin, por lo tanto, es el de glorificar a Dios en sus maravillosas creaturas y de enseñar al hombre a vivir bien, como un ser caritativo, ayudando al prójimo». Pero ya vimos qué dios glorifica y cómo Newton no tenía tiempo para otra cosa que para sus experimentos. De esta forma, aquel joven cristiano y fervoroso que era, pasó sus últimos años viviendo en la superstición de la alquimia. No resulta pues extraño que le haya dicho «no» al sacramento de la penitencia.

Newton, sin embargo, no es más que un triste botón de muestra. Numerosas han sido las personas que caen en la superstición por el rigor racional de no creer lo que no pueden ver, llegando a rayar a veces en lo ridículo. Afloran nombres como Toland, pensador inglés posterior a Newton, que tras burlarse del cristianismo y todo tipo de religión, funda la Sociedad Druídica, que hoy aún existe; como Bodin, religioso que abandonó el convento y que, tras varias incursiones filosóficas, acabó creyendo en la Astrología como solución de su vida.

Al cortar las bases de toda vida de contacto con Dios, poco a poco el hombre busca algo que llene el hueco dejado aparte. En Newton fue la alquimia; en Toland, los druidas... Ojalá el hombre actual no agriete más su alma.

 

P. Juan Antonio Ruiz, L.C.

Tomado de  http://infocatolica.com/?t=opinion&cod=12654  

lunes, 3 de septiembre de 2012

Matrimonios estables

Matrimonios estables

Por:  | | 7:51 p.m. | 01 de Septiembre del 2012

Alfonso Llano Escobar, S. J.

Les voy a dar la fórmula infalible: trabajar juntos desde el día de la boda por crecer en el verdadero amor.


¿Qué hacer para que duren los matrimonios?

Ya vimos dos causas de fracaso matrimonial: la inmadurez y el adulterio. Hoy vamos a preguntarnos: ¿qué hacer para que no fracasen?

Les voy a dar la fórmula infalible: trabajar juntos desde el día de la boda por crecer en el verdadero amor. Y, ¿cómo crecer en el verdadero amor?

Les indico las siguientes características del verdadero amor, según san Pablo, que deben proponerse como pautas, de las cuales debieran hacer cada semana o, al menos, cada mes una revisión:

1. El verdadero amor es bondadoso, vale decir, inclinado a la bondad, a la amabilidad: sonreír, ser cortés, no cuesta nada. Hace las veces del florero en la sala: adorna el amor. La bondad embellece a la persona, la hace agradable.

2. El verdadero amor no es envidioso. La envidia es señal de inmadurez. Quien ama de veras no le da cabida a la envidia en su corazón. La envidia es un pesar del bien ajeno: sentirse mal porque no tengo las cualidades del otro; así piensa el envidioso porque no ha entendido que en el matrimonio todo lo que posee cada uno es común. Si tuviera verdadero amor se alegraría con el bien del cónyuge: todo queda en casa.

3. La paciencia, nacida del verdadero amor, tolera las molestias y defectos, propios y ajenos. No hace problema de pequeñeces, de tonterías. Pasar por alto estas deficiencias es señal de fortaleza y de calidad de espíritu.

4. El verdadero amor no es jactancioso. Jactarse, en lenguaje coloquial, es dárselas, creerse más que el otro. ¡Qué mal gusto! Dárselas implica crear diferencias, distancias, huecos en la vía del amor, que se convertirán en troneras y en obstáculos que impiden avanzar.

5. El verdadero amor no es orgulloso, porque el orgullo es arrogancia, significa exceso de la propia estimación, lo cual no cuadra con el matrimonio: lo desajusta, lo hace antipático, repugnante. Más valen la sencillez, la igualdad, la mutua estimación.

6. El amor verdadero no busca su propio interés. Este defecto nace del egoísmo. El egoísta busca para sí la mejor parte en todo: en la comida, en el vestido, en asiento, en dinero. Es ventajoso, sin atender al gusto y bienestar del otro.

7. El verdadero amor no se irrita, o, al menos, refrena la irritación, no la desahoga. La irritación o, peor aún, la rabia, daña el equilibrio de la relación de pareja y se presta a groserías.

8. El verdadero amor es decoroso, vale decir, es decente, no es grosero. Cuando empiezan las expresiones vulgares, algo anda mal. ¡Mucho ojo!

Una palabra vulgar y ofensiva, dicha con rabia, puede causar en el otro una herida honda e imborrable. Por favor: ¡guarden el estilo en la conversación! Apliquen el bello dicho: "¡No herirse ni con el pétalo de una flor!".

9. El verdadero amor sabe perdonar: es quizás la cualidad más difícil y necesaria del amor: quien perdona de veras ha llegado a la perfección del amor. El que no perdona sufre más que la otra parte.

10. El verdadero amor no lleva cuentas del mal. No decir: "Es la segunda vez que me niegas el saludo o, es la tercera que rehúsas hacer el amor". No y no. No llevar cuentas de las faltas, porque es de nunca acabar, fuera de ser señal de que el perdón no fue sincero. En el matrimonio debe prevalecer aquello de: "borrón y cuenta nueva". Todos los días hay que estrenar amor.

11. El verdadero amor es sincero, nunca recurre a la mentira. El mentiroso crea la inseguridad en la relación; ya no es fácil fiarse el uno del otro. Muy grave síntoma: por aquí se resquebraja el amor, como las losas del TransMilenio: necesitan urgente reparación.

12. Y viene la cualidad principal: el verdadero amor es fiel: no anda mirando al predio del vecino, porque acaba por pasarse a él. Deben hacer el propósito de Job: "Hice pacto con mis ojos de no pensar en mujer".

Alfonso Llano Escobar, S. J. 
cenalbe@javeriana.edu.co

Tomado de  http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/alfonsollanoescobar/matrimonios-estables-alfonso-llano-escobar-s-j-columnista-el-tiempo_12186071-4

martes, 24 de julio de 2012

Juanes no es Cristiano Catolico ni protestante, pero lleva dos rosarios en su cuello!

 

Juanes reveló detalles ocultos sobre el alto que hizo en el camino

Por: | 6:39 p.m. | 18 de Julio del 2012

Tomado de http://www.eltiempo.com/elenco/juanes-revelo-detalles-ocultos-sobre-el-alto-que-hizo-en-el-camino_12044703-4

 

En una conversación personal, el cantante colombiano contó, además, cómo vive su momento actual.

Hace un año, Juanes decidió hacer un alto en el camino. Vía twitter el cantante anunció que se tomaría un tiempo y que terminaba su matrimonio laboral con el mánager Fernán Martínez. Cada uno tomó un rumbo diferente, y aunque en su reaparición el artista explicó a sus admiradores algunas razones que lo llevaron a tomar la decisión, en Miami, en medio de un ensayo del 'MTV Unplugged' que está promocionando y que marca su regresó, el paisa nos reveló detalles íntimos de eso que ocurrió y de lo que tanto se ha especulado. (Ver galería de fotos completa del encuentro de Juanes y elenco en Miami)

Era algo que venía floreciendo hace tiempo, y en una semana libre, después de la gira por Estados Unidos, un día me levanté, me bañé y me miré en el espejo y dije: '¡No más! ¡Esto no puedo seguir más, necesito este momento!'. Desafortunadamente fue así, abrupto, pero así tenía que ser y así fue". Sentados sobre el sofá negro, en un mediodía caliente de este verano, Juanes se confesó con elenco y nos contó detalles ocultos sobre el alto que hizo en el camino y sobre su momento actual.

¿Fue acumulando cosas y luego estalló?
No. Fue creer que podía, pero en el momento en que veo afectada mi creatividad, todo pierde sentido. Lo importante es la música, y eso no es un producto. Aunque uno hace un disco y la gente lo compra, para mí las canciones son sagradas, íntimas y personales, son algo muy especial. Cuando eso no está conectado y no está funcionando, es muy duro. Y no hablo del éxito comercial, sino me refiero a que a veces yo interpretaba una canción y no me sentía bien cantándola. ¡Eso no está bien!

Pero, ¿qué pasó? El fracaso fue con 'Parce', el disco hecho en uno de los estudios más importantes de Londres con Stephen Lipson, productor reconocido por trabajos con intérpretes de la talla de Paul McCartney.
¡Para mí fue un purgante! Amo el disco profundamente, pero no... son cosas que pasan y eso es lo más normal. Todo depende de cómo te sentís interiormente. Todo es de adentro para afuera y no al contrario; si interiormente estás podrido, ¿qué puedes hacer? Nada. Siento que no di lo que tenía que dar y eso me da mucha rabia y frustración conmigo mismo por haberme permitido eso... pero bueno... al mismo tiempo me enseñó y hoy está todo bien y ¡afortunadamente estoy aquí! Feliz, tranquilo, fuerte, con un álbum que me hace sentir orgulloso, agradecido y a la expectativa.

¿Se deprimió al leer los titulares que calificaban lo ocurrido como un fracaso?
Desde que comenzó a grabarse este disco, y todo el proceso, no venía bien. No podía pasar algo distinto, y aunque todos teníamos fe y esperanza, no se dio. Ahora que lo veo con calma entiendo que es obvio. Las críticas y este tipo de comentarios siempre van a estar ahí. Es muy importante saber quién eres para que eso no termine de tumbarte. Hay que entender las cosas y aceptar la realidad.

¿Cómo es el Juanes de ahora?
Hoy me siento mucho más claro, más feliz y siento que ¡descansé!

¿De qué?
De todo.

¿Qué es todo?
¡Todo es todo! No sé cómo describirlo, pero siento que voy a llevar mi carrera por donde la quiero llevar y punto. ¡Voy a hacer lo que quiero! Siempre ha sido así pero a veces uno se va saturando y cansando y la sobreexposición y tantos elementos que tienen que ver con esto... Fue una cosa personal, mía... antes no tuve la fortaleza de levantar mi mano y decir "¡necesito parar!", sino que uno sigue y sigue. Al fin lo hice y no me arrepiento. Al contrario, gracias a Dios me pasó esto porque ahora personalmente estoy lleno de luz y en un lugar maravilloso, y eso para mí es lo máximo. ¡No hay nada más horrible que estar incómodo y aburrido!

¿Para qué sirvió ese tiempo que se tomó?
¡Sirvió mucho! Fue muy duro tomar la decisión y pasar por esa situación incómoda, sobre todo por los rumores y lo que se dijo sin ser correcto. Pero yo necesitaba eso. ¡Ya no podía más! Tenía que volver a conectarme con la música, volver a escuchar mi corazón y encontrarme con mi esencia. Y después de mucho tiempo de estar viviendo por ahí, uno se aleja. Sentía que no estaba en el lugar correcto, no me estaba sintiendo bien, y eso fue lo que aprendí. El MTV Unplugged es el resultado de todo eso y está inspirado en lo que ocurrió. Fue madurar hacia la infancia, volver a conectarme con mi guitarra acústica sin tanta arandela y dándole rienda suelta a la libertad.

¿Qué hizo en esos días?
Estuve conectado con mis niños. Esa fue una de las razones por las que pasó eso, y yo necesitaba urgentemente estar ahí. Los necesitaba demasiado y ellos a mí. Y fue un tiempo muy chévere para estar trabajando todos los días en el estudio, porque nunca paré de trabajar, para escuchar mis ideas otra vez y saber para dónde quería ir.

De jean, tenis y camiseta parecía el Juanes descomplicado de siempre, pero ese letrero de amor que llevaba en el pecho era reflejo de lo que sentía. En este lugar, lejos del ruidoso y farandulero Miami Beach, estaba acompañado solo de sus músicos, los mismos que, incondicionalmente, permanecieron a su lado durante el tiempo que se tomó y que se embarcaron con él en la odisea de reinventarse, de interpretar las mismas canciones, que incluso fueron éxito, pero en versiones diferentes. "Este fue un trabajo en equipo de mucha gente y con la dirección maravillosa de Juan Luis Guerra. En el momento tuve pánico porque precisamente sentí que tenía que empezar a renovarme pues lo que estaba pasando al final ya no estaba pasando. Fue un proceso duro pero de crecimiento y hoy en día, cuando miro hacia atrás y puedo unir los puntos, estoy absolutamente feliz y agradecido con Dios, y cuando veo y escucho el disco digo: '¡Qué locura, qué maravilla, estoy feliz!'".

Precisamente en el sofá donde hicimos la entrevista se sentó durante varios días el maestro dominicano, quien como músico consagrado se dedicó a escuchar atentamente a Juanes y su banda. Con grabadora en mano, y a medida que fluían las canciones, iba acotando los arreglos que les haría. En un cuaderno, además, Juan Luis apuntó las sugerencias que analizó en Santo Domingo. Al cabo de tres semanas regresó a este mismo lugar, con apariencia de bodega, y el proceso comenzó de nuevo. "El dos de enero de este año me fui a su casa y como en cuatro días terminamos de ultimar las cosas. Él les puso como un traje de gala a mis canciones y trajo ideas superchéveres, diferentes. Las tres canciones nuevas e inéditas que están en el álbum son temas que me permitieron salir de la zona de confort y hacer las cosas que normalmente no hacía. La verdad estoy muy feliz".

¿Qué decía en esa libreta de apuntes de Juan Luis?
Primero tuvimos que escoger solo 14 temas. Después él nos dijo cómo tocarlos. Por ejemplo dijo que se imaginaba unos vientos para una canción. Luego habló de despelucar un par de temas, es decir, de cambiarlas del todo. Con la balada que se llama Todo en mi vida eres tú me puso en un lugar donde no había estado, con más jazz y absolutamente minimalista. Es el piano, el chelo y mi voz. Yo le decía que me hacía falta la guitarra y que estaba nervioso, y hoy cuando la escucho digo: "Gracias a él pudimos hacer esa canción".

¿Cómo llegaron al acuerdo de hacer una producción?
Además de la gran amistad, cuando lo ves como músico y toma la guitarra y se pone a tocarla, es una bestia; hay feeling. ¡Qué sueño tan grande para mí y qué alegría trabajar con él! Es tremendo artista y persona. Él llegó a los ensayos con partituras y quedamos sorprendidos.

Aunque ha aclarado que no es cristiano, se rumoró que la pelea con Fernán Martínez fue porque Juan Luis Guerra supuestamente lo influenció a usted y lo hizo cambiar de religión.
¡Nooooo, para nada! Respeto profundamente las religiones. Todas. Pero yo sigo la mía, que es la música, y mi conexión con Dios es personal. Siempre he sido una persona creyente, fanático de Jesús, lo interpreto como quiero, y a pesar de que mi familia es católica, yo no sigo a la Iglesia. Sí me gusta leer la Biblia como un libro muy inteligente, pero también me doy un espacio para el libre albedrío, para sentir cosas, y eso es todo. Es extraño. A veces la gente inventa con mala intención, para hacer daño o para molestar. Yo no sé... Cuando veía todas esas historias que salieron en la prensa me quedaba en el estudio y no podía creerlo porque yo estaba tranquilo, trabajando y pasando por un proceso en el que tomé una decisión difícil, pero me sentía en paz.

A lo mejor alguien malintencionado dijo que me volví cristiano, pero tampoco tengo problema con eso. Es decir, respeto las religiones y sigo mi manera de conectarme con Dios. Mi música siempre ha tenido ese elemento espiritual, no es ahora. Seguramente cuando vieron que iba a trabajar con Juan Luis lo asociaron, pero no tiene nada que ver. Sin embargo hablamos mucho del tema porque es chévere. Todas las religiones van al mismo lugar, y son el amor y el entendimiento de lo que es Dios y cómo se manifiesta con cada uno de nosotros. Somos parte de eso y es muy agradable compartir esos temas con Juan Luis, que es un tipo educado y culto.

¿Ora todos los días?
Sí. En las noches y en las mañanas siempre oro o medito, como se le quiera decir. No necesariamente hago una oración, pero saco un momento del día para pensar y agradecerle a Dios y atraer con mi mente cosas buenas, y a veces, como cuando se me ha metido el demonio, han pasado cosas malas, entonces también he aprendido eso. Todo está en como uno se proyecte, en lo que está en la mente. Eso es lo que pasa.

¿Cómo así que se le ha metido el demonio?
Cuando se te mete el demonio es cuando tienes miedo. Si esto pasa uno se pone mal y empieza a hacer cosas que no están bien. Cuando uno tiene fe y cree en sí mismo y es positivo y sale adelante, las cosas mejoran.

Usted siempre lleva unos rosarios en el cuello...
Son dos rosarios pegados. Uno me lo dio mi mamá y otro me lo dio mi esposa con mis niños, y están siempre conmigo. Es algo simbólico.

En medio de la crisis, otro de los guías del colombiano fue Joaquín Sabina, el artista español a quien admira y que conoció en Madrid por iniciativa propia. Aprovechando que estaba de gira en la madre patria, Juanes buscó que se lo presentaran y sin pensarlo dos veces le contó por lo que estaba pasando y le pidió consejo. En un café, y al calor de unos tragos, el paisa se desahogó y después de una larga y divertida conversación quedaron en volver a verse. La siguiente cita fue en Miami, escenario del compositor español de grandes versos musicales.

Al escuchar la canción Azul Sabina, en la que comparten micrófono, sentí que usted le pedía un consejo y le decía que le diera la mano y lo ayudara....
Así fue. Joaquín, Bosé y Juan Luis tienen carreras muy largas y han pasado por todo, y como mi sueño es trascender, siempre que tengo la oportunidad de hablar con ellos les pregunto sobre el tema. La canción que hicimos con Joaquín es precisamente eso: "No digas que no porque sí, nadie quiere una estatua de sal"; fue hecha con todos esos mensajes que tuvo esa conversación. Es un tipo con tanto qué contar que uno tiene que escucharlo. ¡Es genial! Allí nunca hablamos del unplugged, pero cuando vino a hacer un concierto fui con Karen a verlo, lo invitamos oficialmente y aceptó.

¿Qué consejo le dio?
¡Que escuchara el corazón! La carrera de cualquier artista sube y baja, es lo más normal del mundo, y él me dijo que siguiera adelante siempre, en los términos y tiempos propios.

Y así lo hizo. Terminado el trabajo (que en Colombia fue múltiple disco de platino por vender 120 mil unidades el día que salió al mercado), su incondicional esposa, Karen Martínez, fue la primera en escuchar el álbum al que instrumentos como el saxofón, la trompeta, algunas cuerdas y hasta coros le cambiaron el sonido y lo convirtieron en otro completamente nuevo. "Le encantó. ¡Está feliz y mis niños también! Ellos venían aquí al ensayo cuando estábamos con Juan Luis y percibían lo que estaba pasando, pero ya terminado el CD Karen fue la primera en oírlo. Para todos fue muy refrescante".

La cartagenera y sus hijos son esa gasolina que Juanes necesita para funcionar, y aunque de nuevo él está recorriendo el mundo y enseñando personalmente este álbum, se turna con Karen para cuidar a los niños, pues ella también retomó su carrera. "Lo estamos manejando para poder ayudar a 'la Flaca', que está muy feliz de volver a actuar".

El sencillo de lanzamiento fue La señal, que en ocho países se posicionó como líder por varias semanas, incluso en las radios latinas de Estados Unidos. Un tema que por el tono de un estribillo evidencia el lado sensual del cantante. "Aunque no parezca, yo también tengo mi lado sensual, y esta canción se presta para eso. Lo pulimos poco a poco hasta que quedó ahí".


CRISTINA ESTUPIÑÁN CH., ENVIADA ESPECIAL A MIAMI



lunes, 2 de julio de 2012

El 8o. Pecado Capital - El demonio de la acedia (1 / 13) - Demonio del mediodia - La Civilización Depresiva


El 8o. Pecado Capital - El demonio de la acedia (1 / 13) - Demonio del mediodia - La Civilización Depresiva


 

El demonio de la acedia (1 / 13)
 
       

El demonio de la acedia (1 / 13)
La Acedia es una tristeza por el bien, por los bienes últimos, es tristeza por el bien de Dios. Es una incapacidad de alegrarse con Dios y en Dios. Nuestra cultura está impregnada de Acedia.
Autor: P. Horacio Bojorge | Fuente:

La civilización depresiva.

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La acedia se encuentra instalada en forma de hábitos en las sociedades y en las culturas, de modo que se puede hablar de una verdadera civilización de la acedia y de esto trata este primer capítulo de esta serie.

Estamos en una civilización de la acedia, no se diagnostica este mal de manera explícitamente religiosa y nuestro diagnóstico es religioso. Normalmente se habla de la sociedad depresiva, hace pocos años publicó el Padre Tony Anatrella, un jesuita francés, psicólogo social y psicólogo consultor de la Santa Sede, un libro que se llama "La Sociedad Depresiva" en el que nos dice que "la depresión no es solo la enfermedad más extendida en nuestra civilización, sino que es su mal característico". La nuestra es una sociedad que se caracteriza por ser depresiva, deprimida y de alguna manera deprimente.

Otro gran psicólogo muy reconocido, Viktor Frankl, decía hace muchos años que la depresión se debe a que el hombre necesita tener un sentido último, y cuando pierde ese sentido último empiezan los procesos psicológicos y neurológicos que lo sumergen en la depresión, en la tristeza.

En los siguientes capítulos veremos que la acedia es una tristeza, pero una tristeza por los bienes últimos, es tristeza por el bien de Dios, o la incapacidad de alegrarse con Dios y de alegrarse en Dios.

La sociedad depresiva ha avanzado muchísimo en procurarles a los hombres bienestar y progreso material, a llevado a los pueblos a mejorar su nivel de vida, sin embargo eran pueblos que cuando no tenían tanto bienestar sabían celebrar la vida por que se alegraban en las cosas sencillas, y aunque tuvieran menos posibilidades de bienestar tenían sin embargo más alegría. Parece que esta sociedad depresiva, en la medida en la que aumenta el disfrute de las cosas, pierde la capacidad de disfrutar y alegrarse, y produce entonces un nuevo tipo de fiesta, que ya no es la fiesta de la celebración de la vida sino que es una fiesta de evasión de la cual vuelve a la vida diaria con una sensación de aburrimiento o abrumado, después de haber huido como que se recluye de nuevo en la cárcel de las cosas y no encuentra ya la alegría de los vínculos. Es una sociedad en que se está agrediendo a los vínculos y principalmente al principal que es el vínculo con Dios.

La revelación bíblica a unido, y Nuestro Señor Jesucristo une también, el amor a Dios como el primero de todos los vínculos, con el amor al prójimo, como dos amores necesariamente unidos por que el uno es la fuente de los otros; el amor a Dios es el vínculo fontal que permite que el hombre se vincule con los demás amorosamente.

Ya los filósofos griegos, Platón, Aristóteles, explorando las filosofías de la sociedad humana, explorando en que consistiría la felicidad, determinaron que la felicidad no está en las cosas, no está en el dinero, no está en el bienestar, no está en el placer, no está en la fama, no está en la gloria ni en el aplauso de las personas, sólo un bien de su misma naturaleza personal puede hacer feliz a una persona, por lo tanto concluye Aristóteles, la felicidad del hombre puede estar solamente en la amistad con los demás hombres, y la amistad es un amor recíproco, no basta que uno ame a los demás si no es amado por los otros, esa red de relaciones vinculares que conforman la felicidad de los ciudadanos supone la existencia de la virtud, por que si los ciudadanos no son virtuosos esa amistad se corrompe por egoísmo de uno o de los dos, y esa relación -lejos de convertirse en el origen de la felicidad- es la fuente de una explotación del egoísta al generoso, o un pacto de intereses entre dos egoístas, y esto no basta para hacer la felicidad ni de las personas ni de la sociedad.

Por eso concluye Aristóteles, que para el bien de la sociedad y de los ciudadanos, los individuos deben ser virtuosos, y hace por lo tanto todo un tratado de la virtud para decirnos que es necesaria esa virtud para amar al otro sin egoísmo.

Entre las virtudes, tanto Platón como Aristóteles, dan mucha importancia a las virtudes de la templanza en el uso de los bienes y de la fortaleza ante los males, y dicen que desde niños los ciudadanos deben ser educados en estas virtudes.

Ellos, sin embargo no podían saber por que la virtud del hombre se corrompe, ellos no tenían la sabiduría revelada por Dios acerca del pecado original y de la fuente de la corrupción del amor, del amor en su relación con Dios el creador, y del amor en la relación con los demás; la revelación cristiana viene a traer esta sabiduría, y nos da el secreto y la explicación, y hasta el nombre de esta raíz de la corrupción de las virtudes, eso es lo que llamamos acedia o tristeza por el bien, el ser humano es capaz de no alegrarse en el bien principal que son sus vinculaciones, (con Dios y con las personas), y por lo tanto puede valorar más las cosas que a las personas, esto lo notamos en esta sociedad en la que, a medida que aumentan los adelantos técnicos nos topamos con personas que son cada vez menos capaces de vincularse entre si. Podemos ser muchas veces muy hábiles en el manejo de la computadora, de la Internet, de los celulares, cada vez estamos más comunicados pero cada vez tenemos menos comunión los unos con los otros, cada vez nuestros vínculos son más superficiales, y esa comunicación y relacionamiento entre las personas no nos conduce a unos vínculos tan profundos como antes de estos adelantos técnicos.

Por lo tanto esta civilización va perdiendo, junto con su vínculo con Dios, el vínculo entre las personas llegando a una especie de autismo cultural donde las personas se clausuran dentro de si mismas y tienen más dificultad de relacionarse con otras personas, los vínculos son más frágiles y menos duraderos.

Esta civilización depresiva es la civilización de la acedia, a pedido la capacidad de alegrarse en el culto divino y por eso a perdido la capacidad de celebrar en la vida con fiestas que celebran la vida, y sus fiestas son una huida del aburrimiento más que una celebración del amor y los vínculos.

Quiero echar mano de una parábola evangélica que nos puede revelar algo de las razones últimas de este mal de la civilización, se trata de la parábola del hijo pródigo. En la parábola del hijo pródigo precisamente encontramos que hay uno de los hijos que se va de la casa del padre por que no aprecia la vinculación con el padre sino que va en busca de otros bienes que no son los bienes principales, se equivoca en la evaluación relativa de los bienes, y abandona el vínculo filial-paterno a buscar su felicidad, conocemos la historia y sabemos que ese intento del hijo pródigo de encontrar la felicidad termina en un fracaso que lo hace volver a la casa del padre, en donde el padre lo está esperando para reanudar el vínculo, el hijo prodigo no se siente digno de reanudar ese vínculo pero el padre le devuelve la confianza y reanuda el vínculo con ese hijo. En realidad el hijo vuelve acuciado por la necesidad, no vuelve con la esperanza de encontrar el bien del vínculo, todavía no ha entrado en la sabiduría filial paterna, el viene a la casa del padre acuciado por una necesidad, pero en su corazón no es la principal necesidad el amor del padre.

Y allí mientras se celebra la fiesta por el hijo llega el otro hijo, el hijo mayor, que vive en la casa del padre y se enoja con la fiesta que el padre hace celebrando la recuperación del hijo que se había perdido, aquí vemos también, que el hijo que había permanecido con el padre no estaba allí por el amor al padre sino por otros motivos, porque si hubiera permanecido en su casa por amor a su padre se habría alegrado con la alegría del padre y se hubiese entristecido con su tristeza por la perdida del hermano; esta parábola nos enseña, entonces, que lo principal era conocido por el padre pero desconocido por los hijos, tanto uno -el que se va- como el otro -el que se queda en casa- no tenían como bien principal el vínculo amoroso con el padre, y por lo tanto los dos necesitaban de sanación, por que los dos ponían las cosas por delante del padre.

La queja del hijo mayor se refiere a los bienes que a dilapidado su hermano menor, "ese que ha gastado todos sus bienes con prostitutas y en placeres", no deplora otros males del hermano menor, sin embargo el padre deplora haber perdido al hijo, y se alegra de haberlo recuperado, el padre es el portador de la sabiduría de los vínculos como lo principal, que lo primero es amar a Dios sobre todas las cosas y que sin eso todas las dichas terrenas no alcanzan a ser la felicidad del hombre.

Esa sabiduría elemental se ha perdido en esta cultura de la acedia y por eso esta cultura se aparta cada vez más de Dios, algunos son como el hijo pródigo que se van, esta cultura en gran parte es el hijo pródigo, que se ha ido muy lejos del Padre, que se apartado muy lejos de la revelación del Padre a través del Hijo, se ha apartado de nuestro Señor Jesucristo, y que está en una situación de apostasía, de lejanía, en una postura de haberle dado la espalda al Padre y haberse vuelto a las criaturas lo cual es la definición del pecado, la aversión a Dios y la conversión a las criaturas.

Esta civilización es la civilización de la acedia porque no sabe alegrarse con el amor del Padre, porque no sabe alegrarse con su condición de hijo, prefiere abandonar su relación con el Padre e ir a buscar su felicidad en otras cosas, en otros caminos que no son estrictamente la vinculación. Pero quizá muchos nos hemos quedado en la casa del Padre, no nos consideramos hijos pródigos, pero nos podemos preguntar si estamos en la casa del Padre atesorando el vínculo filial paterno como lo esencial y lo principal de nuestra relación con Dios, o si albergamos algunas imperfecciones en esa vinculación; si realmente nuestra felicidad viene del amor divino, si sabemos celebrar el culto como una fiesta del gozo filial alegrándonos con los bienes del Padre, o si nos falta todavía una conversión al Padre.

En esta historia, dice el Beato Juan Pablo II, los rayos de la paternidad de Dios encuentran una primera resistencia en el dato oscuro pero real del pecado original; esa duda de Eva que la serpiente le inculca de que Dios es un Dios egoísta y que no quiere darnos los bienes, esa desconfianza de Dios de la que nos habla el mito de Prometeo encadenado que tiene que robar a los dioses celosos el don del fuego, y continua el Papa: «esta es la verdadera clave para interpretar la realidad de nuestra cultura, que el hombre tiene miedo de Dios, hay un miedo a la religión, un miedo a la revelación de Dios, el pecado original no es solo la violación a una voluntad positiva de Dios, no es sólo la desobediencia, sino la motivación que está detrás de la desobediencia, la desconfianza de Dios, la cual tiende a abolir la paternidad de Dios». Estamos en una cultura en la que incluso en los medios creyentes la imagen del Padre ha quedado nublada, se habla de Jesucristo sin relacionarlo con el Padre,

Juan Pablo II continúa diciendo «tiende a abolir la paternidad destruyendo su rayos que penetran en el mundo creado, poniendo en duda la verdad de Dios que es Amor».

El Papa Benedicto XVI escribió su primera encíclica diciendo "Dios es Amor", a esta cultura que no piensa encontrar la felicidad en el amor a Dios y a los hermanos, a esta cultura el Papa le dice Dios es Amor no tienes porque temerle, ese es el mensaje de su primera encíclica y en su tercera encíclica es "Caritas in Veritate", la caridad se realiza en la verdad, y la verdad es la verdad acerca de Dios que nos revela Nuestro Señor Jesucristo: que Dios es Padre, y que nosotros somos hermanos entre nosotros, pero tan solo podemos realizar la fraternidad si primero vivimos la filialidad, una fraternidad sin filialidad, una fraternidad sin padre es una utopía revolucionaria que sabemos históricamente que no condujo a nada y que no logró hacer más fraterna la cultura actual, donde precisamente pensadores inspirados en esa utopía dijeron que la relación entre los hombres es la dialéctica del amo o del esclavo, o yo soy tu amo o tú me dominas, y entonces se establece entre las personas una relación de miedo o de rivalidad, de oposición, de lucha y de predomino, y esto también se proyecta hacia Dios, esta cultura tema ser dominada por Dios, es una cultura que se ha apartado -incuso intelectualmente- de la importancia del amor, y a la cual el Papa (que conoce muy bien esas ideologías) le dice que Dios es Amor y que ese Amor se realiza en la Verdad revelada acerca de Dios, y aunque ahora no podemos tener a ese Dios plenamente, sin embargo ya es capaz de cambiar nuestra vida desde ahora, y por eso la segunda carta del Papa Benedicto es sobre la esperanza, es decir que a Dios ya lo tenemos, pero hay todavía mucho más que esperar de Dios en el futuro, que la ciudad de Dios, la ciudad de los hombres que aman a Dios y que es amada por Dios, no se realiza plenamente ahora en la historia sino que va a ser una Jerusalén celeste, en este momento se está como formando en la historia, y se están juntando en el cielo los que aquí han vivido la primacía del amor en sus vidas, los que han puesto delante los vínculos y no las cosas, una ciudad de la que quedan excluidos los que han puesto las cosas delante de las personas y los vínculos.

Estamos en la civilización de la acedia, y creo queridos hermanos, que en los próximos capítulos de esta serie en que hablaremos sobre el demonio de la acedia nos iluminará mucho sobre nuestra vida en este mundo y nos ayudaran a encontrarnos en el camino hacia el Padre lo cual les deseo a todos, y a mí, para encontrarnos un día en la Jerusalén celestial.

Que Dios los bendiga.

Preguntas y comentarios al autor de este artículo, P. Horacio Bojorge S.J.

Enlace para leer el libro: LA CIVILIZACIÓN DE LA ACEDIA
En mi sed me dieron vinagre. Índice analítico

1. La acedia: Pecado Capital

2. La acedia en las Sagradas Escrituras

3. Acedia y martirio

4. La civilización de la acedia

5. La acedia en la Vida Consagrada

6. Acedia y desolación según San Ignacio de Loyola

7. Pneumodinámica de la acedia

 

  






 


                 





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"Me gusta la gente que cuando saluda, - aprieta la mano con fuerza y sin duda, - me gusta la gente, que cuando te habla, - te mira a los ojos, te mira de frente, - te dice a la cara, aquello que siente, - y nada se calla, y no tiene dobleces... me gusta esa gente...."
            "A dos velas"   2004-XXI-A.D
  
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 y gracias!  Jorge E.


 

sábado, 23 de junio de 2012

Una opinión interesante sobre Aikido y Cristianismo

Una opinión interesante sobre Aikido y Cristianismo
 
 
Originalmente enviado por mario alvarez
 
Hola a todos, pienso que el problema con las artes marciales, es que muchos maestros intentan inponer doctrinas religiosas. mucho del ninjutsu se basa en estudios de magia negra, como el "kuji-kiri" (son formas de acomodar los dedos y orar a sus dioses).

El sensei de mi maestro (qiuen era budista-shintoista) no estaba de acuerdo con lo que el llamaba sectas peligrosas como "reiki" o con meditacion zen, dijo que su maestro nunca enseño tal cosa. aunque en la literatura popular se diga que el aikido viene del zen, el decia que la naturalesa del universo es llenar los vacios, si vacias tu mente se llenara de algo que tal vez no te convenga. las personas que practican esta y otras meditaciones si reciben poder, pero no es precisamente de ellos.

Mi sensei, quien tenia un dojo en el estado de Washington saco el "kami-sa" (altar) del dojo y perdio como a 16 alumnos en un instante, ellos le dijeron que se estaba metiendo con su libertad de culto, el contesto, "yo no soy sacerdote, soy maestro y cristiano".

El sensei de mi maestro estudio con Ueshiva sensei (Osensei)´quien tenia un dicipulo frances llamado Andre, el le pregunto si tenia que ser shinto para precticar aikido, el sensei le contesto que el aikido le tenia que ayudar a ser un mejor catolico (pues Andre era catolico).

El aikido no fue concebido como una doctrina sino como un sistema de defensa personal y una forma de relacionarse con el entorno (observar, moverse, etc).

Hay una delgada linea entre religion y filosofia, el practicantede artes marciales debe saber reconocer donde empiesa una y termina otra.

si en algun momento el aikido se torna en contra de mis creencias (con consejos de maestros, opinion popular o mandato de mis superiores) dejare de llamar a lo que hago aikido y de ser aikidosha. se que el aikido es un arte muy hermosa, pero no tiene poder para salvar el alma ni dar vida.

saludos
Interesante su exposición Mario.

En el pasado, yo pensaba que el sexto sentido en una persona no cristiana era diabólico, pero ahora pienso que no necesariamente es así.

Para responder a la cuestión de si algo proviene del maligno es necesario someter, conjurar a esta persona al nombre de Jesucristo y entonces preguntar si esta capacidad proviene de Dios.

Voy a hablar de mi experiencia un tanto extraña porque no se si encuentre paralelo con otras personas aunque la más probable es que sí, pero aclaro antes:

- No practico artes marciales pero respeto a los que si lo hacen.
- No me considero mago, ni aprendiz ni nada que sugiera que tengo algun "poder" propio, sino más bien considero que todo es prestado por el Señor, quien usa a su antojo a sus siervos por caminos que no necesariamente uno conoce.

Comienzo, hace algún tiempo tuve una pesadilla espiritual, los demonios atacaron fuertemente un miembro de mi familia, escuchaba toques en el techo y por donde yo caminara me seguía, sentía la presencia del diablo, lo veía en los ojos de esa persona, sentía cuando se iba y cuando llegaba yo era el unico que percibía su presencia de forma tan explícita, y el demonio se dió cuenta de mi percepción al punto que la persona afectada cerraba sus ojos para que yo no pudiera detectarlo.

En ese tiempo me sentí identificado con una fiera, era algo espiritual, mi personalidad era la de: un lince.

Leí sobre el lince, y su personalidad me pareció asombrosamente similar a mi forma de ser, pero, aquello me atemorizaba ¿será que yo estaba siendo presa del engaño de satanás? Resulta ser que los brujos también se identifican con animales poderosos, leones, lobos, panteras etc.

En ese tiempo también detecte que quien propiciaba la infestación demoniaca de aquella casa era un brujo, y el animal regente de aquel brujo era la pantera.

Era la lucha entre el lince y la pantera (¿que raro todo esto verdad?), en ocasiones percibía un ojo de felino mirándome, solo yo lo veía, sabía que el me tenía por un enemigo a vencer y que debía tener cuidado de mí.

En este tiempo, mi amigo, yo estaba en oración constante a mi Señor Jesucristo, incluso me impuse un ayuno espiritual de toda impureza sexual, ni siquiera mirar una mujer, ni programas de tv, al punto que no me masturbé por 40 días (lo cual era bastante considerable para mi que era más joven), sabía intuitivamente que el ayuno derrotaría al demonio.

Incluso me ví al espejo y me conjuré yo mismo ¡a lo cual sorprendentemente respondí, las respuestas salieron de mis labios involuntariamente! Así:

"En nombre de Jesucristo el Señor y Dios Todopoderoso te conjuro (mi nombre) dime quien eres: ¿Eres un animal? .No. Eres un demonio .No. Eres un lince .No. Eres el Espíritu Santo .Sí."

Al final el demonio fué debilitado y derrotado, no quiero dar mayores detalles.

En adelante mis percepciones fueron aguzándose, al punto de chatear y sentir lo que la otra persona está sintiendo al otro lado de la pantalla, en cierta ocasión incluso escuché espiritualmente la otra persona estaba abriendo algo envuelto en papel celofán y se lo dije, esta persona se sorprendió mucho.

Detectaba sentimientos a través de un chat, e incluso intuía pensamientos y acciones.

Yo no estaba en oración constante para sentir estas cosas, ni las pedí, simplemente se desarrollaron en mí.

El meollo de todo este asunto es que no es malo tener sexto sentido, es atípico sí, pero no es diabólico, en todo caso hay que pedir sabiduría al Señor para discernir si esto proviene del maligno o es un don que te ha regalado el Creador.

¡Ah! unm aperitivo, en cierta ocasión hace unos 5 años, yo caminaba unos 12 kms para ejercitarme regularmente, y cuando llegué a determinada distancia, sentí que un samurai me acompañaba, le agradaba estar conmigo esto se repitió varias veces cuando hacía mis ejercicios, era como que yo era parecido a el, y era un orgullo caminar juntos, así lo percibí.

Estuve viendo el video de los palazos en la cabeza, y me parece que el "mecanismo" es parecido, se desarrolla un don que te permite presentir el peligro.

Saludos
Se te ha hecho saber, hombre, lo que es bueno, lo que Yahvé quiere de ti: tan sólo respetar el derecho, amar la lealtad y proceder humildemente con tu Dios (Miqueas 6:8

De Lama reencarnado a seminarista (la oración ligada a la respiración, como en la hesicastia cristiana)

De Lama reencarnado a seminarista (Historia completa)

Apareció en un formato resumido por razones de espacio, en el diario La Razón, el sábado 4 de Octubre de 2008.

Juan es un joven valenciano que a sus 26 años acaba de entrar en un seminario español. Pero su itinerario ha sido muy especial. Siendo de familia católica no practicante, a los 8 años, un lama tibetano llegó a su casa, convencido de que el chico era la reencarnación de un antiguo maestro budista. Tutores tibetanos le formaron y a los 15 años, ya lo nombraron lama. Su encuentro con Cristo llegó de una forma completamente asombrosa. Este es su testimonio, tal como contó en una entrevista.

Por Pablo J. Ginés Rodríguez

monjesbudistas

De lama reencarnado a seminarista: testimonio de un budista español.

Nací en una familia católica pero no practicante. A los 5 años me apuntaron a hacer artes marciales. Cuanto tenía 7 años, sin saber nada del budismo, me sentaba y meditaba al estilo budista, por las noches, sin que me viesen mis padres. Me salía como una cosa muy natural. Una noche hice ruido. Mi madre se percató y me vio sentado en la postura del loto. Yo estaba recitando una oración, el sutra del corazón. Mi madre se asustó; ¡incluso pensaron en llevarme a un psicólogo!
Cuando yo tenía 8 años llegó a casa un lama tibetano. Nos dijo que había tenido unos sueños o visiones y que pensaba que quizá yo era la reencarnación de un lama tibetano. Mis padres no sabían casi nada del budismo, sólo conocían algo que habían leído en los libros de Lobsang Rampa. Sabían que era una religión limpia, no una religión oscura. El lama les inspiró confianza y decidieron darme una formación paralela.
Por las mañanas yo iba al colegio como un niño normal, a los salesianos. Por las tardes, tenía clase con dos tutores budistas tibetanos que vinieron a España, de la tradición Nygma-Pa. Completaba mi formación con artes marciales. Mi educación estaba orientada clarísimamente a ser lama, es decir, maestro, y no un simple monje. Incluía meditación y enseñanzas budistas. He de precisar que mi maestro de artes marciales no era budista, sino sacerdote taoísta. Para mí fue como un tutor, un segundo padre (después de mis padres, claro). Con él practicaba tai-chi, kung-fu, aikido. Me enseñó un taoísmo filosófico, pero no como religión, porque mi religión era la budista. Durante todo esto, mis padres sólo pidieron discrecion. Mi caso fue por eso muy diferente al de Osel Torres, el niño-lama de Granada que salía en todos los medios de comunicación. Nadie en mi colegio conocía mi formación budista.
Lama a los 15 años
Fui nombrado lama oficialmente con 15 años. Para mis maestros, yo era la reencarnación de Tan-ñon-Gon-Chen-Tulku-Rimpoché, un lama ermitaño tibetano del siglo IV d.C. Ese lama estaba especializado en sanaciones espirituales, en las enseñanza más chamánicas del budismo. Se considera que cuando un lama vuelve a nacer, va a seguir desarrollando las mismas actividades que en su otra vida. Por eso se le da una educación y unas responsabilidades superiores a las que por edad corresponderían. El budismo mantiene un registro bastante estricto de la sucesión de lama a lama desde hace siglos, sus funciones, enseñanzas… Por eso yo atendía muchos casos de dolencias espirituales, me traían enfermos, hacía rituales de sanación.
A los 21 años, vivía en Barcelona. Llegó un matrimonio hindú, de la India, recién aterrizado porque habían oído hablar de un curandero o sanador espiritual que podía ayudar a su hija enferma. Resulta que el tal "curandero" era un cura católico, ellos ni lo sabían eso. El sacerdote me los remitió, porque pensó que yo, al ser budista, una tradición asiática, podía atenderlos mejor.
Por lo general, en los casos de dolencia espiritual grave, yo siempre pedía varios informes: uno médico, otro neurológico y otro psiquiátrico. Ellos estaban tan desesperados que habían venido de la India ya con la niña y con todos los informes hechos. Organicé una sesión de sanación según el ritual budista. Como de costumbre, además de los padres y la niña, estaban con nosotros unos amigos a los que solía invitar como testigos y ayudantes. Uno es notario, otro psiquiatra, otro ingeniero y el otro informático.
13 horas de ritual… y algo asombroso
Llevábamos ya 13 horas de ritual y no conseguía nada. La niña se agitaba con fuerza sobrehumana, hablaba mezclando idiomas, se ponía en trance… Yo no conseguía ninguna mejora. Y entonces la madre, que no sabía español, dijo en castellano: "En el nombre de Jesús libera a mi hija". Y en ese momento la madre y la hija cayeron inconscientes. Cuando se despertaron la niña estaba curada y la madre no recordaba haber dicho nada.
Aquello me impactó. Para mí, Jesús sólo había sido un hombre sabio que ayudaba a la gente. Yo nunca había reflexionado sobre Jesús. Lo conocía sobre todo por la asignatura de religión con los salesianos, pero para mí lo que me habían contado de Jesús era sólo como un cuento.
Salí a pasear, a reflexionar sobre lo que había pasado. Me encontré un mendigo, que me hizo señas para que me acercase. Yo iba vestido de monje, con la túnica azafrán y la cabeza rapada. Supuse que mi aspecto le había hecho gracia y querría decirme algo. Pero él sacó un libro y me dijo: "ábrelo". Era la Biblia. Lo abrí 3 veces y me salía la sanación que Jesús hizo en Gerasa. Y entonces entendí que mi vida era seguir a Jesús.
Buscando la voluntad de Dios
Mi maestro budista me dejó marchar. Dijo que siguiera mi corazón. El budismo enseña que la mente a menudo es tramposa, pero el corazón no miente. Dijo que si Jesús estaba en mi corazón, que lo siguiera. Ellos pensaban -y siguen pensando- que volveré al budismo.
Así que volví "al mundo". Incluso estuve saliendo con algunas chicas y me saqué una novia un tiempo. Visité a los capuchinos, que me enseñaron el cristianismo. Me hice terciario capuchino, su rama laica. Pero me parecía que Dios me pedía más.
Me dediqué a conocer las órdenes monásticas, los movimientos católicos, y también los ambientes protestantes, ortodoxos, el islam sufí… Buscaba entender lo que Dios me pedía.
Hice los Ejercicios Espirituales de los jesuitas. Ellos me recomendaron ir de voluntario una temporada con los enfermos del Cottolengo. Estuve en el Cottolengo unos 20 días, y en los enfermos Cristo se me mostró.
Jesús acompañaba su predicación con milagros y curaciones de enfermos.
Un sacerdote egipcio, copto católico, misionero, me contó su experiencia de vida, como sacerdote y misionero. Al oírle hablar, me parecía ver el camino recto de Jesús abierto…
Me hablaron de un seminario que parecía serio. Un médico amigo mío, diácono permanente, me preparó una cita con el obispo. Hablé con él después de la misa, y vimos que Cristo me había tocado. ¿Mi vocación es diocesana o monástica? No lo sé, pero en el seminario, en silencio y estudio se irá descubriendo.
Impactado por Dios Padre y el coraje de Cristo.
De Jesús me impactó su Dios, el Padre que nos quiere, que nos ha creado a su imagen y semejanza. También me impresiona el testimonio de Jesús, su coraje de morir por nosotros. Es impresionante cómo lucha con todos en contra. Hay muchos maestros espirituales, pero sólo Él ha muerto por los hombres. Me impresiona la Pasión. Ese "muere por nosotros"… Si no es el Hijo de Dios no puede morir por nosotros. Ni Buda, ni Moisés ni Zoroastro murieron por los hombres.
Después de mucha reflexión pienso que Dios es como la cima de una montaña. Cima solo hay una. Caminos hay muchos. Ojo, unos son de piedra, otros de fango, no son todos iguales. Pero hay un camino recto, el de Cristo.
Sin renunciar a lo bueno.
Del budismo mantengo cosas valiosas. La disciplina del budismo, la práctica de la meditación, es muy valiosa. El adiestramiento de la mente, el cuerpo y del espíritu. La ascética es un esfuerzo del hombre, un método, no está mal. Pero la mística es la acción del Espíritu, Dios que actúa y te rompe hasta el método.
Mantengo mi disciplina de meditación en la oración privada. Meditación entendida como lectura y reflexión de la Palabra de Dios, rezada, interiorizada, como en la Lectio Divina de la Iglesia latina. También la oración ligada a la respiración, como en la hesicastia cristiana, la tradición del cristianismo oriental, la oración del Nombre de Jesús que sale en los libros griegos de la Filocalia y los monjes del cristianismo oriental. Como decía Juan Pablo II, que me parece un grandísimo santo, hay que respirar con los dos pulmones de la Iglesia.
El voto de pobreza y el de castidad no me resultan difíciles. El de obediencia, el concepto de jerarquía, son cosas que me resultan más novedosas. En ello estamos.
 
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